El presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Paul Ryan, informó hoy de que la institución trabaja en la eliminación del procedimiento por el que se pagan con dinero público los acuerdos para acallar casos de acoso sexual. "Está entre los aspectos en los que estamos trabajando ahora mismo", explicó Ryan sobre la intención de acabar con el protocolo por el que el dinero del contribuyente sirve para alcanzar pactos entre el acusado de acoso sexual y la presunta víctima. En una entrevista en WISN Radio, el presidente de la Cámara de Representantes estuvo de acuerdo en que este uso de fondos públicos es "indefendible" y afirmó que su modificación formará parte de una "masiva reforma" de los procedimientos ante conductas relacionadas con conductas sexuales inapropiadas. Tanto el Senado como la Cámara de Representantes buscan determinar cómo debe actuar el Congreso ante este tipo de situaciones. A comienzos de mes, los medios locales informaron de que el congresista republicano Blake Farenthold había empleado 84.000 dólares de dinero público para acallar acusaciones de acoso sexual en su contra. Las afirmaciones del también republicano Paul Ryan se enmarcan en un contexto en el que las acusaciones de conductas sexuales improcedentes han derivado en múltiples dimisiones y ceses en el mundo del cine, el periodismo y la política. Es este último ámbito en el que tres legisladores han renunciado en las últimas semanas a causa de estas acusaciones: el senador demócrata Al Franken, el congresista demócrata John Conyers y el congresista republicano Trent Franks. La actualidad política también ha estado marcada por el caso del candidato republicano en los comicios extraordinarios al Senado por el estado de Alabama, Roy Moore, que fue respaldado por el presidente Donald Trump pese a las acusaciones de abusos a menores de que fue objeto y que este martes perdió esa elección.

Por EFE