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Canciller argentino rebaja tensión con EEUU tras fricción por tema de deuda

El canciller argentino, Héctor Timerman, restó hoy importancia a la tensión alcanzada en las últimas semanas en las relaciones con Estados Unidos por el litigio de Argentina con fondos especulativos y aseguró que ambos Gobiernos simplemente tienen "visiones diferentes del mundo".

"Ningún país decide solo la relación con el otro, es un tango que se baila de a dos. Tenemos la relación que podemos tener con Estados Unidos y ellos tienen la que pueden tener con nosotros", afirmó Timerman en una entrevista publicada hoy por el diario Página 12.

La secretaria de Estado adjunta de EEUU para Latinoamérica, Roberta Jacobson, admitió el pasado viernes que la relación con Argentina pasa por un "periodo difícil", aunque precisó que el litigio entre el Gobierno argentino y los fondos de inversión no es un problema político bilateral, sino un asunto judicial.

"A veces, los intereses no son los mismos y hay que aprender a discutirlos y a resolverlos, si se puede. Y si no se pueden resolver, hay que aprender a convivir con problemas que no se pueden resolver", señaló el canciller argentino en la entrevista.

Timerman aseguró que existe "mucha cooperación en distintos ámbitos, y en otros no tenemos tanta o tenemos una visión distinta".

"Eso no nos convierte en malos o buenos a nosotros o a ellos, simplemente tenemos una visión distinta del mundo, porque ocupamos un lugar distinto en el mundo. Esa misma relación que tenemos con Estados Unidos la tenemos con otros países", añade.

La tensión bilateral aumentó el pasado 16 de septiembre cuando la Cancillería argentina citó al encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, Kevin Sullivan, para transmitirle su "profundo malestar" por unas declaraciones a un periódico en relación a la situación de la deuda argentina.

En ella, Sullivan subrayó la importancia de que Argentina "salga del default" (cese de pagos) para volver al crecimiento económico.

Timerman le advirtió que "de repetirse este tipo de intromisiones en los asuntos internos de la República Argentina se adoptarán las más severas medidas estipuladas en la Convención de Viena sobre la conducta de los representantes diplomáticos".

Lo que molestó al Gobierno argentino, según precisó después el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, fue que Sullivan hablara de "default" cuando, según el Ejecutivo de Cristina Fernández, Argentina "cumple y paga" sus deudas.

Las nuevas "fricciones" diplomáticas entre ambos países forman parte de la crisis provocada por un fallo favorable a fondos especulativos que demandaron a Argentina en Nueva York para cobrar los bonos argentinos en su poder, que no fueron reestructurados y están en mora desde el "default" de 2001.

Como parte de la aplicación del fallo, el juez neoyorquino Thomas Griesa mantiene bloqueados los fondos para el pago del último vencimiento de los bonos reestructurados hasta que el Ejecutivo de Cristina Fernández salde los 1.300 millones de dólares más intereses que debe, de acuerdo con la sentencia, a los fondos litigantes.

Sin embargo, el Gobierno argentino defiende que no hay "cese de pagos" ya que Argentina depositó el dinero para pagar a tiempo y que el juez comete una intromisión al impedir que los agentes fiduciarios distribuyan los fondos a sus acreedores.