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La ciudad alemana de Colonia vive hoy una jornada de tensión por la celebración simultánea de una marcha organizada por el grupo Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente (Pegida) y la ultraderechista "Pro Köln" tras los sucesos de Nochevieja y de una contramanifestación de izquierdas. "El ambiente está cargado de emociones. Las fuerzas de seguridad separan ambos grupos", informó la policía local en un comunicado sin ofrecer cifras de participación de las dos marchas, aunque los medios locales hablan ya de un millar de ultraderechistas y más de 1.300 personas en la concentración "antifascista". Alrededor de 1.700 agentes, con material antidisturbios, integran el dispositivo policial desplegado en la ciudad para evitar incidentes y enfrentamientos. Antes de comenzar las dos manifestaciones, un millar de mujeres se concentraron contra el racismo y el sexismo en las escaleras de la emblemática catedral de Colonia, frente a la plaza de la estación de tren en la que en Nochevieja se registraron decenas de agresiones sexuales. La alerta desencadenada por los sucesos de la última noche del año han desatado un serio debate en Alemania, enturbiado tras conocerse que entre los identificados por la policía había solicitantes de asilo. La canciller, Angela Merkel, defendió hoy las propuestas de su partido para excluir del derecho de asilo a los refugiados condenados también con penas menores porque, aseguró, no basta responder a los graves sucesos de Colonia con palabras y los ciudadanos exigen "hechos". "Es en interés de los ciudadanos alemanes, pero también de la gran mayoría de los refugiados que están con nosotros y por eso es totalmente correcto", afirmó Merkel, convencida de que lo ocurrido exige "respuestas decididas". "No quiere decir no. Es nuestra ley. Manténganse lejos de nosotras", decía uno de los carteles que portaban las manifestantes. "No a la violencia contra las mujeres en Colonia, tanto en la Fiesta de la Cerveza como en la alcoba", decía otra de las pancartas. Las mujeres se manifestaron haciendo ruido con silbatos y golpeando en cacerolas. "Queremos sentirnos en seguridad", dijo Martina Schumeckers, una música de 57 años, organizadora de la manifestación. "Estoy aquí por todas las madres, las hijas, las nietas y las abuelas que quieren desplazarse en seguridad", agregó. Las manifestantes protestaban contra los robos, las agresiones sexuales e incluso violaciones que hubo en la última noche del 2015 en la plaza de la estación de trenes de Colonia. Las manifestantes se anticiparon a la marcha convocada para la tarde del sábado por el movimiento de extrema derecha Pegida (Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente). AFP y EFE