Otros 30 menores resultaron heridos en medio de los enfrentamientos. Además se registró un incendio.

Motín

Cinco menores muertos y  30 más heridos dejó este miércoles un motín en una correccional de la ciudad de Trujillo, en el norte de Perú, provocados por una riña entre miembros de dos pandillas.

"Hasta ahora tenemos conocimiento que cinco menores murieron en estos enfrentamientos por los que se generó un incendio", dijo a la AFP el suboficial Helber Ordóñez de la Policía de Trujillo.

En el primer momento del incendio, la Policía no pudo abrir las puertas del penal para rescatar a los internos porque se recalentaron por el intenso calor.

Las cadenas de televisión mostraron imágenes de padres de internos desesperados que trataban de conseguir información sobre sus hijos afuera del penal, desde el cual salían columnas de humo.

"Por favor, queremos saber la verdad, hay muertos, no están en el hospital. Está adentro mi hijo", dijo llorando la madre de un interno, según imágenes del sitio web del diario Correo.

La fiscalía peruana inició una investigación sobre los hechos, pero un responsable del Poder Judicial dijo que comenzaron por una disputa entre miembros de dos pandillas rivales de Trujillo: "La Jauría", del barrio El Porvenir, y "La Gran Familia", del barrio Del Valle.

"A la hora del almuerzo se han enfrentado estos grupos y uno de ellos ha puesto colchones para poder quemar a los otros", dijo el gerente de centros juveniles del Poder Judicial, Julio Magán. 

- Hacinamiento -

Las cárceles peruanas, tanto las de adultos como las de jóvenes, suelen tener problemas de hacinamiento.

Las autoridades informaron que el penal juvenil de Trujillo tenía a 185 reclusos, aunque su capacidad es para 90.

El nueve de junio de 2017, un recluso murió y otros 57 resultaron heridos en una revuelta de presos que se oponían a una operación de seguridad en el hacinado Penal Sarita Colonia de la provincia costera del Callao, vecina a Lima.

El 28 de octubre de 2017, unos 70 internos del penal juvenil de Lima se amotinaron y tomaron como rehenes a dos educadores, quemando colchones y muebles, en un motín que culminó sin víctimas.

Trujillo, la principal ciudad del norte de Perú y visitada el 20 de enero por el papa Francisco, registra altos índices de delincuencia, debido a la acción de bandas criminales y de narcotraficantes.

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