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Foto AFP


El mundo vive la una gran paradoja. Pese que la Tierra, que tiene agua en el 70% de su superficie, la gente podría empezar a morir de sed.


Esto courre en la ciudad del Cabo, la segunda ciudad más poblada de Sudáfrica con 4 millones de habitantes, será la primera del mundo que se quedará sin agua el 12 de abril de 2018. Sin embargo, el uso irresponsable de este líquido puede hacer que el temido día se adelante.


Tres años de sequía explican parte del gravísimo problema que aqueja a la ciudad sudafricana.


Las autoridades han tenido que limitar el consumo de agua a 50 litros por persona al día y desde el primero de febrero, cada persona solo podrá usar 25 litros. Para dar una idea de lo compleja que resulta esta reducción, basta precisar que la organización ‘Waterwise’ estima que una ducha promedio utiliza 15 litros de agua por minuto.


La falta de lluvias es solo lo más visible de un problema más grande: el calentamiento global.


Los habitantes de Ciudad del Cabo están aprendiendo, a la fuerza, a cuidar el agua, un recurso que es ahora más valioso que el oro. Lavan la ropa una vez por semana y reutilizan esa misma agua. Las duchas son cada tres días y evitan regar jardines. Las pequeñas acciones diarias también cuentan a la hora de preservar tan valioso líquido.