El prestigioso semanario The Economist, dedica su edición de este viernes a un especial sobre Colombia en el que la paz es la protagonista de un país en transformación, pero resalta que este es apenas la mitad del camino que debe recorrer el país.

El especial es una radiografía que arranca con la importancia del proceso de paz, que sin duda, será un ejemplo para el mundo por la dimensión de un conflicto de 50 años y por la apertura a un país diferente tanto en lo social como en el económico. Que además de evitar más muertes violentas, impulsaría el crecimiento de la economía en más de 2 puntos porcentuales al año desde 2018.

The Economist, dice, por ejemplo, que Colombia está cerca de la paz, de un acuerdo histórico que transformará sus perspectivas, pero que tendrá que hacer cambios, por ejemplo, en la economía rural donde se desarrollarán los acuerdos.

Resalta que  el acuerdo le abrirá un espacio a la participación en política a las Farc y destaca que esta guerrilla pagaría penas que no son usuales en este tipo de procesos.

Hace un análisis de los avances históricos que ha tenido esta negociación, la primera en avanzar tanto, de los factores que permitieron que el gobierno y las Farc se sentaran a dialogar en Cuba.

Plantea que la relación de "amarga rivalidad" entre Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos aún podría descarrilar, la paz, pero ahora parece menos probable.

The Economist habla de la transformación de Medellín, azotada por la violencia y, Barranquilla, hoy un centro empresarial y de desarrollo. Cosa contraria con Bogotá, cuyo estancamiento atribuye a los gobiernos, que llama, "mediocres de izquierda" que han gobernada la capital del país en los últimos 10 años.

En este especial, The Economist llama la atención sobre la politización y la corrupción que rondan a la justicia y especialmente, a que tanto el fiscal general Eduardo Montealegre y el procurador Alejandro Ordónez, en vez de estar dando resultados, se la pasan dando declaraciones sobre asuntos políticos.

"La oficina del fiscal se ha convertido en un imperio con 29.000 empleados. En lugar de dedicarse a la aplicación de la ley, tanto Eduardo Montealegre, el fiscal, y Alejandro Ordoñez, el procurador, ofrecen opiniones casi a diario sobre temas políticos", apunta el especial.

The Economist resalta los avances de Colombia y plantea los caminos requeridos para ubicar al país en un lugar privilegiado de la economía mundial, siempre cuando logre, primero, el acuerdo final para el fin del conflicto con las Farc

"Este informe especial celebrará la transformación de Colombia en los últimos 15 años. Pero el trabajo está hecho sólo a la mitad. Para lograr una paz duradera, el país necesita para traer la seguridad, el estado de derecho y los servicios públicos a las zonas rurales, la reforma del sistema de justicia y restaurar el consenso político. También debe abrir la economía y la internacionalización de un país profundamente introvertido. Pero primero debe cerrar el trato con las Farc", finaliza The Economist.

Por: RCN La Radio