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Foto: cortesía Tercera Divisón del Ejército Nacional



Colombia requiere una evaluación completa para que se declare que su territorio está completamente libre de municiones de racimo y que ha cumplido de este modo con uno de los principales compromisos que adoptó el pasado septiembre al ratificar la convención que prohíbe tales armas, declaró hoy un experto.

"No está claro si hay zonas contaminadas que quedan, de modo que hay que evaluar la situación para estar seguros de que Colombia esta libre de municiones de racimo, lo que todavía está pendiente", dijo el responsable del informe anual sobre bombas de racimo, Jeff Abramson.

Este tipo de arma ha sido prohibida por su grave efecto indiscriminado cuando se lanza y durante años después, ya que una bomba de racimo que no explota es similar a una mina terrestre que amenaza a los civiles inocentes, los que son el 97 por ciento de sus víctimas.

La coalición de organizaciones que hacen un seguimiento de esta problemática presentó hoy su informe anual, que recuerda que el Ministerio de Defensa colombiano reconoció en 2009 y 2010 que en el pasado se habían utilizado esas armas.

Sin embargo, los expertos consultados para el informe han indicado que "se cree que el impacto de cualquier contaminación con municiones de racimo ha sido mínimo" en el caso colombiano.

Asimismo, se confirma que "no se han recibido o encontrado informaciones sobre municiones remanentes".

Sin embargo, de acuerdo al informe, Colombia no había informado hasta el pasado mayo de ninguna actividad de verificación que permita corroborar que el país está libre de estos explosivos.

El único caso de utilización de bombas de racimo que se conoce fue consignado en el informe anual de 2014 y corresponde a un enfrentamiento entre el Ejército y la guerrilla de las Farc en diciembre de 1998, cuando estos artefactos cayeron sobre el pueblo de Santo Domingo, Arauca, en un caso que llegó hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Las bombas de racimo se abren en el aire y liberan centenares de pequeñas municiones sobre un área equivalente a un campo de fútbol.

Por otra parte, el informe sobre bombas de racimo presentado en Ginebra menciona a Chile en el apartado de países con áreas contaminadas.

"Chile ha reportado que se sospecha que tres áreas de entrenamiento militar que totalizan 97 kilómetros cuadrados están contaminadas por remanentes de municiones de racimo", indica el informe.

Agrega que hasta el pasado junio las autoridades no habían informado de que alguna evaluación hubiese tenido lugar.

El informe cubre la Convención sobre Municiones de Racimo, que prohíbe su uso, producción y almacenamiento y compromete a los Estados signatarios a limpiar las áreas contaminadas y a brindar asistencia a las víctimas.

Un centenar de países han ratificado ese instrumento jurídico y están obligados a cumplir con sus disposiciones.

En 2015, se registraron un total de 417 nuevas víctimas humanas, de las cuales 218 correspondieron a Siria y 104 a Yemen.

Por EFE