Guerra Siria. / Foto: AFP

La mayor cumbre diplomática sobre el futuro de Siria comenzó este viernes en Viena para intentar una solución pacífica a la guerra que desde hace cuatro años ya ha causado más de 250.000 muertos, indicaron fuentes diplomáticas en la capital austríaca. En la reunión participan por primera vez todos los actores internacionales en el conflicto, entre ellos los principales aliados del presidente sirio Bachar al Asad, Rusia e Irán, y sus principales detractores, EE.UU., Arabia Saudí y Turquía. Antes del inicio de la reunión, el ministro de Exteriores alemán, Frank Walter Steinmeier, reconoció que una solución política al conflicto sirio está todavía lejos, pero que los principales actores se sienten a la misma mesa es una "primer paso muy importante" que infunde esperanzas "en Siria y en toda la región". Su homólogo francés, Laurent Fabius, subrayó que por primera vez se encuentran juntos "los actores mayores del drama sirio", por lo que calificó la cita de este viernes como "muy oportuna". "Queremos una Siria libre, íntegra, que esté compuesta por todos los actores de la sociedad", dijo Fabius, cuyo país participa en la coalición internacional que lucha desde el aire con el terrorismo islámico en Siria. "Hacen falta cambios importantes. Habrá que luchar además de forma más eficaz todavía contra el terrorismo, en particular contra de Daesh (Estado Islámico)", aseveró. "Además, hay que organizar la transición política. Evidentemente, (el presidente sirio) Bachar Al Asad, que es responsable en gran parte del drama sirio, no puede formar parte del futuro de Siria", concluyó el ministro francés. El ministro británico de Exteriores, Philip Hammond, declaró al llegar a la cumbre: "Vamos a hablar si hay un camino para establecer un proceso que acabe con el sufrimiento y las muertes en Siria". Este encuentro se produce después de varias entrevistas bilaterales ayer y de un encuentro a cuatro en el que participaron los jefes de las diplomacias de EE.UU., Rusia, Turquía y Arabia Saudí. Por primera vez participa en deliberaciones multilaterales de este tipo Irán, junto a Rusia el principal aliado político y militar de Al Asad. La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, indicó ayer que el objetivo era sentar las bases para "una transición política en Siria". El éxito o el fracaso de estas conversaciones de paz está ligado a la suerte de un hombre que ni siquiera está en Viena: el propio Al Asad. Uno de los principales puntos de debate del encuentro será si Al Asad debe abandonar el poder para facilitar la transición, tal como ha venido exigiendo EE.UU. y Arabia Saudí, y ha rechazado Irán y Rusia. EE.UU., sus aliados árabes y la UE han mostrado ahora una mayor flexibilidad, sugiriendo que Al Asad podría permanecer en el cargo durante unos meses como parte de un proceso de transición y una salida pacífica al conflicto. La veintena de gobiernos presentes en la cumbre, así como la Unión Europea y la ONU, tienen el desafío de formular un plan aceptable tanto para Gobierno sirio como las milicias opositoras apoyadas por EE.UU. y sus aliados árabes. Los grandes ausentes en la cumbre son las propias partes enfrentadas en la guerra siria, tanto Al Asad como las diferentes fracciones opositoras.

Por: EFE