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Saad Hariri, hijo de Rafic Hariri, en la lectura del fallo sobre la muerte de su padre.
Saad Hariri, hijo de Rafic Hariri, en la lectura del fallo sobre la muerte de su padre.
AFP

El Tribunal Especial para el Líbano (TSL) declaró culpable este martes a Salim Ayash, sospechoso de pertenecer a Hezbolá, por el asesinato en 2005 del ex primer ministro libanés Rafic Hariri, y absolvió a otros tres encausados, tras seis años de juicio.

"La cámara de primera instancia declara a Ayyash culpable más allá de cualquier duda razonable, como coautor del homicidio intencionado de Rafic Hariri", declaró el juez presidente, David Re.

Los magistrados pronunciarán posteriormente la condena contra Ayyash quien, en caso de algun dia ser entregado al tribunal, corre el riesgo de cadena perpetua. Ninguno de los acusados había sido entregado al tribunal, que los ha juzgado en contumacia. Salim Ayash, de 56 años, puede además apelar el fallo. 

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De los tres declarados no culpables, Hussein Oneissi, de 46 años y Assad Sabra, de 43, estaban acusados de haber grabado un falso video que reivindicaba el crimen en nombre de un grupo inexistente.  Hassan Habib Merhi, de 54 años, había sido imputado por complicidad en atentado y complot con vista a perpetrar un atentado.

Mustafa Badredin, el principal sospechoso, considerado como el "cerebro" del atentado por los investigadores, ha fallecido.

Este tribunal, con sede en Holanda, había postergado la lectura del fallo, inicialmente prevista para el 7 de agosto, "por respeto a las innumerables víctimas" de la explosión destructora que se había producido tres días antes en el puerto de la capital libanesa y que dejó al menos 180 muertos y más de 6.500 heridos.

Saad Hariri, hijo de Rafic Hariri y también primer ministro de Líbano, asistió a la lectura del fallo en Leidschendam, cerca de La Haya.

"El tribunal ha sentenciado, y en nombre de la familia del difunto primer ministro Rafic Hariri, en nombre de las familias de los mártires y las víctimas, aceptamos la sentencia del tribunal", dijo tras salir de la sala. 

Rafic Hariri, primer ministro hasta octubre de 2004, fue asesinado en 2005 por la explosión de una camioneta atestada de explosivos al paso del convoy blindado en el que viajaba por el malecón de Beirut, que dejó 226 heridos.

Su muerte, por la que estuvieron acusados en un principio cuatro generales libaneses prosirios, desencadenó una ola de protestas, que forzó la retirada de las tropas sirias tras más de 30 años de presencia en Líbano.

Durante el proceso, la acusación no se cansó de repetir que el asesinato de Rafic Hariri "tenía una finalidad política", pues el millonario sunita "era considerado como una grave amenaza por los prosirios y los partidarios del Hezbolá".

El grupo Hezbolá, aliado del régimen sirio y de Irán, descartaba cualquier responsabilidad y se ha negado a reconocer el TSL.

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Creado por una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, los libaneses están "profundamente divididos" por el tribunal, según Karim Bitar, profesor de relaciones internacionales en París y Beirut.

Pero "tienen tantos problemas que tienen una tendencia a encogerse de hombros, con excepción de aquellos que están directamente afectados", dijo unos días antes de la doble deflagración en el puerto de Beirut.

Miles de beirutíes han manifestado su rabia contra las autoridades tras esta explosión causada por un incendio en un almacén que contenía desde hacía seis años 2.750 toneladas de nitrato de amonio. 

La catástrofe provocó la dimisión del gobierno libanés, en medio de la grave crisis económica que sacude al país desde hace meses.

El año pasado, el TSL abrió un caso distinto acusando a uno de los sospechosos, Salim Ayyash, de otros tres atentados contra políticos en 2004 y 2005.

Fuente

AFP

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