El Gobierno venezolano y una dividida oposición reanudaron este lunes en Santo Domingo el diálogo tras el polémico adelanto de las elecciones presidenciales en las que el mandatario Nicolás Maduro aspira a la reelección, y tras varias horas de reunión y un receso decidieron que continuarán este martes. Tras anunciarse que ambas partes volverían a la mesa de diálogo después de un receso tras más de seis horas de reunión a puerta cerrada, finalmente el portavoz de la Presidencia dominicana anunció que la reunión seguirá el martes. Las reuniones, que comenzaron con varias horas de retraso tras las llegada de todos los participantes en este proceso de diálogo, se celebraron en la sede de la Cancillería dominicana a puerta cerrada y en medio de un gran hermetismo. La oposición volvió al diálogo sin el apoyo de Voluntad Popular (VP), el partido de Leopoldo López, que optó por abandonar las conversaciones tras el adelanto de las presidenciales para antes de mayo y el proceso obligatorio de validación de formaciones que también decretó la Asamblea Constituyente, de mayoría oficialista. A su llegada a la reunión, el ministro de Comunicación de Venezuela, Jorge Rodríguez, dijo que el Gobierno está "listo" para firmar un acuerdo con la oposición, mientras que la delegación de la oposición, encabezada por el diputado Julio Borges, no hizo declaraciones. "Estamos desde hace ya un tiempo muy cerca de un acuerdo y hay un documento preliminar que permite señalar que faltan muy pocas cosas para lograr un acuerdo", señaló Rodríguez, quien advirtió: "no toleramos, no hemos tolerado ni toleraremos groseras injerencias de país alguno acerca de los asuntos que solamente debe resolver Venezuela". Las elecciones presidenciales son uno de los temas principales del diálogo, que se inició a principios de diciembre pasado. La oposición anunció el sábado pasado que exigirá en esta cita "garantías electorales que permitan unas elecciones justas" y señaló que el encuentro de hoy "representa una oportunidad definitiva para que el Gobierno revise sus recientes decisiones". En un comunicado, la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) aseguró el sábado pasado que el Gobierno "ha profundizado su posición de boicot a la mesa de negociación al proceder a la ilegalización" de partidos opositores y al decretar de manera unilateral que las elecciones presidenciales se celebraran antes de mayo cuando generalmente se efectúan a finales de año . Una de las últimas medidas que ha afectado a la oposición, que aún no ha resuelto si participará en los comicios, es una decisión del Tribunal Supremo que implica la exclusión de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática de las elecciones presidenciales. Los otros aspectos centrales para la oposición en este diálogo son la apertura de un canal humanitario que permita el envío de medicinas y alimentos, la liberación de los encarcelados que consideran "presos políticos" y la restitución de los poderes constitucionales de los que fue despojado el Parlamento, de mayoría opositora. En tanto, el oficialismo exige el levantamiento de las sanciones económicas que pesan sobre algunos de sus funcionarios y el reconocimiento de la Asamblea Constituyente, un órgano plenipotenciario integrado solo por oficialistas y no reconocido por numerosos gobiernos. En la reunión de este lunes participaron el mandatario dominicano Danilo Medina, y el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero; y contó también con el acompañamiento de Chile a solicitud de la oposición, y de Bolivia, Nicaragua y San Vicente y Granadinas, invitados por el Gobierno de Nicolás Maduro. El diálogo para buscar una salida a la grave crisis política y económica del país suramericano contaba también con el acompañamiento de México, que la semana pasada se retiró tras la convocatoria unilateral de elecciones presidenciales por parte del oficialismo venezolano. La medida también ha sido rechazada por Estados Unidos, así como por los 14 países del Grupo de Lima que en una declaración señalaron la semana pasada que esta "decisión imposibilita la realización de elecciones presidenciales democráticas, transparentes y creíbles". Por EFE