Saqueos y disturbios en el estado Táchira

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, empezó a militarizar el estado Táchira, escenario de saqueos y fuertes disturbios, en una agudización de la violencia que deja 43 muertos en casi siete semanas de protestas opositoras.

Decenas de efectivos llegaron a Táchira (frontera con Colombia), donde la noche del miércoles se registraban nuevos saqueos, luego de que fue arrasada una veintena de negocios y atacadas dos estaciones de policía y un destacamento militar.

[imagewp:350899] Saqueos en Tpachira / Foto AFP

"He ordenado el traslado de 2.000 guardias y 600 tropas de operaciones especiales", anunció el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López.

Maduro denunció en la noche del miércoles que "paramilitares" de la oposición intentaron asaltar una unidad militar en la localidad de La Grita, en Táchira.

[imagewp:350900] Saqueos en el estado Táchira / Foto AFP

Un joven de 15 años murió en los disturbios del martes en Táchira, con lo que subieron a 43 los muertos en estas protestas que se convirtieron en las más trágicas de los años recientes en Venezuela, al igualar el número de víctimas de las movilizaciones contra Maduro ocurridas entre febrero y mayo de 2014.

Saqueos y otros focos de violencia también ocurren esta noche en Los Teques, en el estado Miranda.

"No son manifestaciones. Es un accionar subversivo para desestabilizar al gobierno (...), que está rayando en la fase de insurgencia armada", advirtió Padrino López.

El presidente del Parlamento de mayoría opositora, Julio Borges, rechazó la medida de militarizar el estado Táchira y pidió a la Fuerza Armada "ponerse del lado del pueblo y no dejarse utilizar por Maduro".

Las protestas tienen como combustible un grave deterioro económico y social en el país petrolero, con severa escasez de alimentos y medicinas, la inflación más alta del mundo y una criminalidad desbordada.

Velas por los fallecidos

Con velas, linternas o la luz de celulares, miles de opositores honraron a los muertos en las protestas, en concentraciones en el este y oeste de Caracas pese a la inseguridad de la noche, en un país con 70 asesinatos por cada 100.000 habitantes, ocho veces el promedio mundial.

"Vine por los muchachos que han caído deseando un país mejor. Me da miedo. Es de noche y es peligroso, pero más fuerte es el compromiso con mi país", dijo Marina Herrera, de 68 años.

[imagewp:350904] Marcha de las velas en homenaje a los muertos / Foto AFP

Al tildar esa protesta con luces como "simbología fascista", Maduro reiteró su acusación contra la oposición de querer derrocarlo con ayuda de Washington, y denunció una "campaña de persecución".

"Somos los nuevos judíos del Siglo XXI", dijo Maduro, lo cual fue rechazado por la comunidad judía por considerarlo la "banalización" de un hecho "incomparable".

La oposición exige elecciones generales y rechaza una Asamblea Constituyente convocada por Maduro, al señalar que es un "fraude" para perpetuarse en el poder. Pero el presidente asegura que con ello traerá la paz al país.

Las protestas dejan unos 700 detenidos, de ellos 159 presos por orden de tribunales militares, según la ONG Foro Penal.

El jueves, los opositores marcharán hacia la sede del Ministerio de Interior y el sábado se manifestarán en todo el país.

RCN Radio con AFP