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La hiperinflación impide entregar grandes regalos a las parejas y ni siquiera, como dicen algunos, pueden "montar cachos".

La crisis golpea cualquier plan de pareja en Venezuela
La crisis golpea cualquier plan de pareja en Venezuela
Saúl Noriega- Corresponsal RCN Radio en Venezuela

El "Día de San Valentín", tradicional en Estados Unidos, en Venezuela se le llama el  “Día de los Enamorados”, una fecha que se ha convertido desde hace unos años en una más, no porque no exista la intención de celebrarla, sino porque la crisis y la imparable hiperinflación obliga a las parejas a priorizar los gastos.

Para muchos, quedaron en el pasado los grandes arreglos florales, las cenas románticas en los mejores restaurantes o una noche de place en hoteles cinco estrellas. Austeridad, es la palabra que define este San Valentín en Venezuela.

El sueldo mínimo integral, de unos 6 dólares, es más que insuficiente para el día día, por lo que imposible pensar que pueda alcanzar para organizar una cita especial.

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Por ejemplo, el plan más sencillo como el de ir a cine, representa unos 7 dólares, con entradas, crispetas y gaseosas. Un simple chocolate cuesta un dólar. Los tradicionales ramos de rosas no escapan a esta realidad. El más simple, de unas cinco unidades, ronda los 20 dólares. Una sola rosa representa 2 dólares.

Si la estrategia de conquista apunta al plan tradicional de cena romántica más la estancia en hoteles, el golpe en el bolsillo es mayor. En un restaurante, de mediana calidad, una entrada, dos platos fuertes con dos copas de vino, significa desembolsar unos 40 dólares. Luego, la visita a un hotel, dependerá del presupuesto. El más módico, de tiempo limitado de seis horas, representa 10 dólares, ahora si la idea es llegar uno de tres o cuatro estrellas, el costo puede llegar hasta los 50 dólares.

Amor pospuesto

En la calle, la reacción de los venezolanos a este “Día de los Enamorados” se inclina por el brindar cariño y compartir tiempo de calidad, más allá de grandes presentes.

“Yo no lo celebro desde hace aproximadamente desde hace tres años, preferimos darle prioridades a otras cosas, o no pensar simplemente en eso. Ya con estar juntos es motivo de celebración, sin mayores cosas”, destacó Deyalitza Marcano en un concurrido bulevar de Caracas.

Un poco más allá ha ido Samuel Palencia quien dice extrañar los tiempos en que hasta “echaba” una “escapada”, debido a que la situación del país lo ha llevado a hacer fiel, lo cuenta entre risas.

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“¿Usted sabe desde cuando yo no voy a una cosa de esas, a un hotelito? Con lo caro que se puso eso. Ya yo de la casa, me conozco todos lados, la cocina, la sala (…) antes uno se echaba su escapadita por ahí, antes una cena, pero eso es imposible. Es que ni siquiera se puede montar cachos, sale carísimo”, sentenció.

Fuente

Sistema Integrado de Información

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