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El lunes tuvieron lugar las primeras elecciones generales en Zimbabue después de la caída de Robert Mugabe tras 37 años en el poder.

El anuncio de una victoria abrumadora en las legislativas de Zanu-PF provocó protestas de partidarios de la oposición.
El anuncio de una victoria abrumadora en las legislativas de Zanu-PF provocó protestas de partidarios de la oposición.
AFP

Emmerson Mnangagwa, que dirige Zimbabue desde la caída de Robert Mugabe en noviembre, ganó las elecciones presidenciales en la primera vuelta, según los resultados anunciados este viernes, pero su victoria se ha visto empañada por acusaciones de fraude y la violenta represión de manifestaciones.

Mnangagwa, otrora mano derecha del expresidente Robert Mugabe, obtuvo el 50,8% de los votos y superó al líder de partido opositor MDC, Nelson Chamisa, que logró el 44,3% de los votos, según la comisión electoral. 

"Emmerson Mnangagwa Dambudzo del partido Zanu-PF es declarado presidente electo de la República de Zimbabue, a partir del 3 de agosto", anunció la presidenta de la comisión, Priscilla Chigumba, durante una rueda de prensa en la capital, Harare. 

Mnangagwa necesitaba obtener más del 50% de los sufragios para ganar en la primera vuelta. 

"Gracias Zimbabue (...) Es un nuevo comienzo. Unámonos en la paz, la unidad y el amor, y construyamos juntos un nuevo Zimbabue para todos", declaró el presidente en la red social Twitter. "Aunque hayamos estado divididos durante las elecciones, estamos unidos en nuestros sueños", añadió. 

Unos minutos antes del anuncio de los resultados definitivos, un portavoz de la oposición había denunciado durante la rueda de prensa de la comisión electoral los "resultados falsos" comunicados por el organismo. 

El miércoles, el anuncio de una victoria abrumadora en las legislativas de Zanu-PF provocó protestas de partidarios de la oposición para denunciar un supuesto fraude electoral. El ejército abrió fuego contra los manifestantes dejando seis muertos. 

Los militares patrullaron este jueves por el centro de Harare, donde los policías antidisturbios estaban estacionados delante de la sede del opositor MDC, mientras que un grupo de soldados vigilaban las oficinas del partido oficialista Zanu-PF.

"Solucionar pacíficamente" la crisis 

El lunes tuvieron lugar las primeras elecciones generales en Zimbabue después de la caída del presidente Robert Mugabe en noviembre tras 37 años en el poder. Esta votación marcaba un giro en la historia de este país, donde las elecciones han sido frecuentemente empañadas por denuncias de fraude y violencia.

Pero esas esperanzas se vieron empañadas por la represión mortífera del miércoles. 

El presidente Mnangagwa exhortó el jueves a "solucionar pacíficamente" las diferencias con la oposición. "Estamos en contacto con Nelson Chamisa [el líder de la oposición] para hablar de cómo desactivar" la crisis, agregó el presidente en Twitter.

Una información desmentida por el líder de la oposición. 

La comunidad internacional -Reino Unido, Estados Unidos y la ONU-, hizo un llamado a la "moderación" por parte del poder político y de las fuerzas del orden. 

"Qué pérdida de tiempo haberse inscrito en las listas electorales, haber votado para tener al final personas muertas", lamentó Sharon Nhamo, una empleada de 40 años.

"Es realmente decepcionante", estimó por su parte Timie Manuwere, 37 años, que criticó el manejo con "mano dura" que ha hecho el gobierno de esta situación.

Mnangagwa sucedió a Robert Mugabe tras el golpe militar que llevó al líder nonagenario a renunciar al poder. El nuevo presidente confió a militares varios puestos clave de su gobierno.

"Fuimos ingenuos, incluida la comunidad internacional", estimó Ibbo Mandaza, un analista del grupo de reflexión Southern African Political and Economic Series (SAPES) con sede en Harare.

"Nos negamos a llamar un golpe, golpe y la comunidad internacional fue ingenua al pensar en que habría elecciones libres y justas bajo un gobierno militar", declaró.

 

Fuente

AFP

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