El pasado 7 de febrero de 2017, en una aldea de Karangasso, a unos 400 kilómetros de la capital de Malí, la hermana Franciscana Gloria Cecilia Narváez fue secuestrada por un grupo yihadista que la acusaba de querer cambiar la creencias de musulmanes y yihadistas para adentrarlos en el catolicismo.

Según su hermano Édgar Narvaez, el grupo que la tiene es Al Qaeda y ha buscado contactarse con ellos para que paguen por su rescate no ha podido darse una negociación.

(Monja colombiana secuestrada en Malí está enferma: Policía)


"Ellos nos han dicho a la familia que debemos pagar por su liberación ya que es un secuestro extorsivo pero eso no se puede hacer ya que la comunidad franciscana debe saberlo", indicó.

El hermano de la religiosa también asegura que su trabajo como misionera habría molestado a sus secuestradores.

En estos 10 meses de secuestro la hermana Narvaez ha tenido que estar en medio del desierto, su salud estuvo delicada debido a las altas temperaturas y en compañía de otros cinco secuestrados la monja ha sido trasladada constantemente de trinchera en trinchera.

Aunque un grupo élite del Gaula de la Policía hace presencia en ese país, no han tenido avances que permitan lograr una liberación, el directo del Gaula, general Fernando Murillo, asegura que temen que no vuelvan a saber de ella si dejan de agotar los esfuerzos.

Narvaez, reiteró el llamado de la familia para que se agilicen las negociaciones y en este 2018 se pueda dar una liberación pronto. "Tenemos la fe puesta en Dios y le pedimos a la Policía colombiana y al gobierno de Mali que no dejen de buscarla a ver si podemos tener noticias de ella pronto, sería muy bueno para la familia que ha estado muy preocupada".

Uno de lo propósitos de las autoridades colombianas en Mali es, con apoyo internacional, lograr no solo la libertad de la hermana sino de los otro cinco secuestrados que permanecen privados de la libertad por ese grupo yihadista.