Un fiscal argentino dijo estar "convencido" de que el fallecido Alberto Nisman "no tomó la decisión" de quitarse la vida y aseguró que el motivo de su muerte fue la denuncia que presentó contra la entonces presidenta Cristina Fernández (2007-2015) por supuesto encubrimiento de terroristas. "La muerte de Nisman sigue en la nebulosa", pero "lo que no tenemos duda es que el motivo" de ella fue "la denuncia que presentó", apuntó el procurador Germán Moldes en declaraciones a radio La Red. El pasado viernes, Moldes solicitó agregar cargos de "traición a la patria" y una posible falta de "omisión funcional de perseguir delincuentes" a la archivada denuncia de Nisman contra la exmandataria. El procurador presentó su dictamen, difundido por la agencia estatal Télam este lunes, ante la Cámara Federal de Justicia de la capital argentina, instancia que actualmente tiene en sus manos la suerte de la querella, archivada desde mayo por inexistencia de delito, tras una petición de reapertura iniciada por el fiscal original de la causa, Gerardo Pollicita. En su revisión de la causa para la Cámara, Moldes no solo coincidió en la necesidad de reabrirla sino que añadió una petición para que se investigue la posible "traición" de Fernández y del resto de funcionarios públicos mencionados en la querella que Nisman presentó cuatro días antes de morir. Este martes el fiscal aseguró estar convencido de que Nisman no decidió por sí mismo suicidarse aunque agregó que lo que no sabe es "si le pegaron un balazo o no le dejaron más salida que matarse", dos posibilidades que, a su juicio, son "más o menos lo mismo". Además, criticó que nunca se permitiera a Pollicita realizar las 46 medidas de prueba que solicitó debido a una "orden", un "caprichito" o el "temor" de altos cargos que, en su opinión, no permitieron seguir con la investigación. Nisman -fallecido el 18 de enero de 2015 en circunstancias aún no aclaradas- presentó la denuncia contra la entonces presidenta cuatro días antes de morir. El fiscal, que apareció en el baño de su apartamento con un tiro en la sien, investigaba un atentado contra la sede de la mutua judía AMIA, que dejó 85 muertos en 1994 en Buenos Aires. En su querella, acusaba a Fernández y a varios miembros de su equipo de haber presuntamente negociado con Irán la impunidad de supuestos responsables iraníes del ataque. La denuncia recayó en el tribunal del juez Daniel Rafecas, quien la desestimó por inexistencia de delito, decisión que luego fue confirmada por dos tribunales de apelación de competencia superior. La pasada semana, Pollicita apeló para reactivar la causa y, paralelamente, otro magistrado, Claudio Bonadio, solicitó la revisión de toda la documentación relativa al proceso. Por EFE