El Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela emitió un comunicado en el que rechaza las sanciones de la Unión Europea contra siete altos funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro considerándolas unas “medidas restrictivas” que “violan los preceptos fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas y pretenden ejercer una grosera injerencia en asuntos internos”.

En el texto, el gobierno venezolano asegura que la UE demuestra “su notable subordinación ante el gobierno supremacista y racista de Donald Trump” y además considera que estas medidas significan “infringir sus propios principios fundacionales”.

La Cancillería venezolana pidió en la misiva “respeto” y “el inmediato cese de las políticas hostiles contra nuestra Patria. Adelanta que “se reserva las acciones necesarias para defender la dignidad de nuestro pueblo”.

La Unión Europea (UE) formalizó las sanciones contra siete altos cargos del Gobierno de Nicolás Maduro por la “represión” en Venezuela, entre los que figuran su “número dos” Diosdado Cabello; el presidente del Tribunal Supremo, Maikel Moreno, y el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol.

A continuación, el comunicado:


El Gobierno Bolivariano de Venezuela rechaza enérgicamente las medidas restrictivas impuestas contra siete altos funcionarios de nuestro país de manera ilegal y unilateral por la Unión Europea, adoptadas el día de hoy por el Consejo de Asuntos Exteriores en la ciudad de Bruselas. Estas acciones indignas, violan los preceptos fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas y pretenden ejercer una grosera injerencia en asuntos internos de nuestro país.

Hoy la Unión Europea vuelve a ofrecer pruebas irrefutables de su notable subordinación ante el gobierno supremacista y racista de Donald Trump. Estas decisiones denotan una política errática e intervencionista hacia nuestro país, que inevitablemente rememora antiguas y superadas maniobras colonialistas de vetustos imperios, expulsados de Nuestra América hace ya 200 años, por el coraje y voluntad libertaria de nuestros pueblos

Esta conducta obsesiva hacia Venezuela, arrastra a la Unión Europea a infringir sus propios principios fundacionales, convirtiéndose en instrumento al servicio de las pretensiones imperialistas del gobierno estadounidense, trasgrediendo la más elemental normativa del Derecho Internacional y amenazando la estabilidad de nuestro país.

La República Bolivariana de Venezuela exige a la Unión Europea respeto a su soberanía, a sus instituciones legítimamente constituidas y demanda el inmediato cese de las políticas hostiles contra nuestra Patria. Venezuela se reserva las acciones necesarias para defender la dignidad de nuestro pueblo ante las agresiones imperiales, y para proteger nuestras democracia, soberanía y sagrada independencia.