Un tribunal de Papúa Nueva Guinea declaró culpables a 97 personas acusadas de asesinar en 2014 a otras siete, a las que consideraban autoras de supuestas prácticas de brujería.

La sentencia, emitida el viernes en la corte de Madang, en la costa norte de Papúa, consideró culpables a los acusados, quienes se declararon inocentes y anunciaron que apelarán la decisión, según Radio New Zealand.

La pena que se les impondrá se conocerá en fechas próximas.

Los acusados formaban parte de un grupo de 189 hombres que se desplazaron 10 kilómetros con el cuerpo pintado con símbolos de guerra buscando brujos en el poblado de Sakiko, con la intención de matarlos.

Este grupo procedente de seis aldeas Naho Rawa atacó el poblado el 14 de abril de 2014, destruyó las propiedades y los huertos, antes de asaltar a las víctimas, incluidos un anciano y dos niños, con flechas, machetes y hachas.

En Papúa Nueva Guinea son frecuentes los ataques contra personas acusadas de practicar brujería y magia negra, aunque muchos observadores de este fenómeno creen que se trata de acciones que enmascaran la violencia motivada por los celos o la codicia.

Papúa derogó en 2013 la Ley de Brujería vigente desde 1971, que prohibía practicar "magia negra o hechizos para causar daño" y permitía ajusticiar a las personas acusadas de brujería, pese a que estas acusaciones son difíciles de probar.

El Parlamento papuano aprobó ese año varias enmiendas al Código Criminal para que la pena de muerte se aplique para sancionar los asesinatos, las violaciones agravadas o en grupos o contra menores de 10 años.

Hasta entonces, la pena capital en Papúa Nueva Guinea estaba vigente para casos de traición, piratería y asesinato premeditado, pero no se ha aplicado desde 1954.

EFE