El huracán Harvey, que el pasado viernes golpeó el estado de Texas y luego provocó inundaciones sin precedentes, es responsable directa o indirectamente de la muerte de 33 personas, informaron las autoridades estadounidenses.


Hasta ahora ha sido confirmado el fallecimiento de 10 personas en varios condados del sureste del estado, pero otras 23 "están potencialmente vinculadas a Harvey", anunció Tricia Bentley, portavoz de la oficina del médico forense del condado Harris, donde se encuentra la ciudad de Houston.


Las autoridades temen que el balance de muertos vaya aumentando a medida que las aguas bajen y se pueda acceder a las zonas inundadas.


Según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de EE.UU  Harvey se debilitó sobre el suroeste de Luisiana hasta convertirse en una depresión tropical mientras continúa dejando intensas lluvias en este estado y el extremo sureste de Texas.

En su boletín de las 24.00 GMT, el CNH indicó que Harvey presenta vientos máximos de 55 km/h y se encuentra a 15 kilómetros al suroeste de Alexandria, en Luisiana.

Se desplaza hacia el nornoreste con una velocidad de 13 km/h y se espera un "debilitamiento adicional" del sistema en las próximas 48 horas mientras se desplaza tierra adentro por Luisiana, precisó el CNH.

Según un probable patrón de trayectoria, el ojo de Harvey se moverá a través del centro de Luisiana esta noche y el jueves por el noroeste de Misisipi.

El sureste de Texas y porciones del suroeste de Luisiana se hallan bajo riesgo de "inundaciones catastróficas", de acuerdo al CNH.

Los meteorólogos alertan que Harvey podría producir nuevas lluvias con acumulaciones de 7 a 15 centímetros hasta el viernes desde el suroeste de Luisiana y la frontera al este de Texas hacia el oeste de Kentucky, con acumulaciones aisladas de 25 centímetros.

"Mientras que la amenaza de fuertes lluvias han cesado en la zona de Houston/Galveston, la amenaza de graves inundaciones continuará alrededor del este Houston hacia el suroeste de Luisiana el resto de la semana", alertaron los expertos del CNH.

El CNH insistió en alertar a la población sobre la importancia de "no intentar conducir en las zonas afectadas, evitar hacerlo por las carreteras inundadas y permanecer protegidos en un lugar seguro".

Harvey, que entró en Texas en la noche del pasado viernes como un poderoso huracán de categoría 4, de un máximo de 5, ha dejado catastróficas inundaciones en Texas, además de más de una veintena de muertos y 17.000 desplazados.

Mientras, Irma, la novena tormenta tropical de la temporada de huracanes en el Atlántico, se formó hoy cerca del archipiélago de Cabo Verde y se espera que se convierta en huracán el próximo viernes mientras prosigue su rumbo hacia el Caribe.


Por EFE y AFP