Foto tomada de Youtube

"Si estás viendo este vídeo, es que he conseguido ser libre", esa es la frase que utiliza José Antonio Arrabal, enfermo de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y quien falleció el pasado 2 de abril solo en su casa en (Madrid) tras ingerir una mezcla letal de médicos que adquirió por internet.

Arrabal decidió grabar su suicidio el pasado 2 de abril para reclamar la legalización de la eutanasia en España.

Arrabal, que tenía 58 años, estaba casado y era padre de dos hijos, dijo en el video  que ya no podía "ni levantarme de la cama ni acostarme, no puedo darme ni la vuelta. No puedo vestirme, desnudarme. No puedo limpiarme. No puedo comer ya solo. Cuando te diagnostican la ELA, te dan la sentencia de muerte tal cual".

Dijo que era indignante que en España no se le permitiera a los enfermos tomar la decisión de morir con dignidad.

"Me parece indignante que en este país no esté legalizado el suicidio asistido y la eutanasia. Me parece indignante que una persona tenga que morir sola y en la clandestinidad. Me parece indignante que tu familia se tenga que marchar de casa para no verse comprometida en el tema y acabar en la cárcel", lamentó el hombre.

Después de esto Arrabal tomo una medicación que, en primer lugar, le sumió en un profundo sueño y, posteriormente, le provocó un paro cardiorrespiratorio.

Este caso es portada en los medios españoles y pone en el debate nuevamente en ese país de la aplicación de la eutanasia y el suicidio asistido.

Siete Parlamentos autonómicos han pedido que se regule y el grupo parlamentario de Unidos Podemos ha presentado una proposición de ley en el Congreso. La oposición de Partido Popular y la abstención de PSOE y Ciudadanos por razones de oportunidad han impedido que la propuesta fuera tomada en consideración, pero el asunto ha entrado de lleno en la agenda política.