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"No siempre la Iglesia ha dado la respuesta justa y oportuna a este flagelo contra personas menores de edad", admitió.

En Bogotá se es están documentando al menos doce casos de sacerdotes abusadores. En el resto del país se habla de que serían al menos cien los procesos por este flagelo.  
Sacerdotes.
AFP

La Iglesia católica de Costa Rica pidió perdón este viernes por los casos de delitos sexuales contra menores de edad cometidos por sacerdotes y se comprometió a dar prioridad a la atención de las víctimas y sus familias.

"Siguiendo el ejemplo del papa Francisco, admitimos que no siempre la Iglesia ha dado la respuesta justa y oportuna a este flagelo contra personas menores de edad. Humildemente reconocemos nuestros errores y pedimos perdón por las faltas que dolorosamente han sido cometidas por algunos miembros de nuestra Iglesia", indica un comunicado firmado por los obispos de Costa Rica

En el texto, la Iglesia católica expresa su "más firme rechazo al grave crimen de abuso sexual", especialmente cuando las víctimas son menores de edad, y "muy especialmente si viene de aquellos que por vocación y por propia misión, deben buscar dignificar y salvar a toda persona".

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Esta manifestación de la Iglesia católica se da en medio de una polémica por denuncias contra sacerdotes por abusos sexuales contra menores y por supuestos encubrimientos de casos.

"Nos comprometemos a que en el centro de la respuesta a esta problemática esté siempre la atención a las víctimas de este delito y sus familias. Nos esforzaremos por escucharlas y acompañarlas, tanto en las denuncias que realicen como en los procesos de recuperación de las secuelas emocionales y psicológicas debidas a estas nefastas conductas", indica el comunicado.

Los obispos agradecieron las "denuncias responsables" que hacen los medios de comunicación de este tipo de delitos, pero criticaron que "en muchos casos algunos medios están claramente interesados en querer presentar el problema como exclusivo de la Iglesia católica".

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Además, señalaron que la mayoría de sacerdotes trabajan por sus comunidades, por lo que su labor "debe ser reconocida por la sociedad".

El jueves, el Ministerio Público de Costa Rica confirmó la detención de un sacerdote de apellidos Guevara Fonseca, a quien se investiga como sospechoso por el presunto delito de abuso sexual contra un menor de edad.

El sacerdote fue puesto en libertad este viernes con medidas cautelares.

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Otro caso es el de Arnoldo Villalta, quien el pasado 23 de febrero aseguró que cuando era menor de edad en 1983 fue abusado y violado por el sacerdote Hernán Castillo Huertas.

El otro caso que desde el año pasado ha sacudido a la Iglesia católica de Costa Rica es el del sacerdote Mauricio Víquez, contra quien en febrero pasado un juzgado penal giró una orden de captura internacional.

Víquez, denunciado por una supuesta violación a un menor de edad, salió del país el 7 de enero pasado con destino desconocido y sobre él también hay nueve denuncias canónicas por casos de abusos que ya prescribieron ante la Justicia costarricense.

El sacerdote fue expulsado del estado clerical en febrero pasado.

Sobre el arzobispo de San José, José Rafael Quirós, hay una denuncia canónica ante el Vaticano por supuestamente encubrir delitos sexuales de sacerdotes que conoció en 2003.

En los último 10 años, la Iglesia Católica de Costa Rica ha recibido 19 denuncias canónicas, por lo que siete sacerdotes fueron expulsados por el Vaticano. 

Fuente

EFE - San José

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