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Foto AFP


De acuerdo con un extenso reporte del diario The New York Times, diversas celebridades en redes sociales estarían acostumbradas a comprar seguidores para engrosar sus cuentas y ganar beneficios.


Devumi es la empresa estadounidense que ha recaudado millones de dólares en el mercado global por este fraude en las redes sociales.


Esta organización vende seguidores de Twitter y retuits a celebridades, negocios y cualquier persona que quiera ser más popular o ejercer influencia en internet.


Según revaló en la investigación The New York Times "usando un conjunto de al menos 3,5 millones de cuentas a automatizadas, cada una de ellas ha sido vendida muchas veces, la compañía le ha proporcionado a sus clientes más de 200 millones de seguidores en Twitter".


Al menos 55.000 cuentas de Devumi usan los nombres, fotos de perfil, lugares de origen y otros detalles personales de usuarios reales de Twitter, incluidos menores de edad, según un análisis de datos realizado por el Times.


En la actualidad las cuentas falsas que han sido creadas por gobiernos, delincuentes y empresarios infestan las redes sociales.


Según la investigación del medio, personajes como John Leguizamo y Kathy Ireland usan Devumi. Además de Leguizamo, el medio también identificó a otras celebridades que usan bots para adquirir seguidores. Está Michael Dell, multimillonario de computadores; el comentador de fútbol americano Ray Lewis; Kathy Ireland, modelo de vestido de baños; la presentadora de ‘American Ninja Warrior’, Akbar Gbajabiamila. Incluso una miembro de la junta directiva de Twitter está involucrada: Martha Lane Fox. Y como si fuera poco, Devumi le dijo al medio que también le ha vendido seguidores a numerosas campañas políticas y personalidades de la política (de varios bandos).

Según algunos cálculos, hasta 48 millones de los usuarios activos de Twitter, casi el 15 por ciento, son cuentas automatizadas diseñadas para simular ser personas reales, aunque la compañía afirma que ese número es mucho menor.


Estas cuentas falsas, conocidas como bots, pueden ayudar a influenciar a las audiencias publicitarias y replantear los debates políticos. Pueden afectar negocios y arruinar reputaciones. Sin embargo, desde el punto de vista legal, su creación y venta están en una zona gris.


Por solo unos centavos de dólar por cada uno, a veces incluso por menos, Devumi ofrece seguidores de Twitter, visitas en YouTube, reproducciones en SoundCloud y recomendaciones en LinkedIn.


Con información New York Times