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Investigadores descubrieron el misterio.
Investigadores descubrieron el misterio.
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Investigadores de la Universidad de Washington descubrieron el fenómeno que permite que los icebergs tomen una tonalidad verde esmeralda en lugar del azul celeste. 

La mayoría de los icebergs que flotan en los océanos se ven blancos y azules, pero desde hace unas décadas se pudo evidenciar que en algunos lugares de la Antártida estos cúmulos de hielo sufrían un extraño cambio en su tonalidad.    

Stephen Warren,  glaciólogo de la Universidad de Washington, cree tener una explicación a esta extraña alteración natural. "Siempre pensamos que los icebergs verdes eran una curiosidad exótica, pero ahora creemos que realmente son importantes", señaló el científico, autor principal del estudio publicado en 'Journal of Geophysical Research: Oceans', una revista de la Unión Estadounidense de Geofísica. 

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La trasformación en su tonalidad se debe a la presencia de óxidos de hierro que reposan en las aguas provenientes de polvo de rocas que habitan en el continente helado. 

Los icebergs son producto de la fragmentación de glaciares. Su trasformación ocurre cuando diferentes capas de nieve se acumulan y solidifican formando un gran cumulo de hielo.  

Durante su creación, algunos de los icebergs que se forman en los océanos contienen una capa de  hielo marino, que se puede definir como agua congelada que se acumula en la parte inferior de las plataformas del océano. 

Normalmente, el hielo marino acostumbra a ser más oscuro que el hielo de glaciares debido a que este no produce burbujas de aire que reflejen la luz. 

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Después de varias investigaciones, un científico de la Universidad de Tasmania analizó muestras de hielo de Amery y encontró grandes cantidades de hierro. 

Esto permitió inclinar la hipótesis de que la tonalidad verde de algunos icebergs provenía del contacto del mineral con la superficie marina. En el análisis se pudo determinar que el hielo marino que habitaba en las profundidades tenía 500 veces más hierro que el hielo que se encontraba más cercano a la superficie. 

Cuando los glaciares fluyen sobre una base de roca, pulverizan parte de esa roca, razón para sospechar que los óxidos de hierro en el hielo marino podían estar dando un tono verde al hielo. 

Es importante tener en cuenta que el hierro es un nutriente clave para el fitoplancton, que son las plantas microscópicas que habitan en el territorio marino. 

"El iceberg lleva este hierro hacia el océano, a grandes distancias. Y al derretirse lo entrega al fitoplancton". Con esto logra proveerse de nutrientes y dar respuesta a la tonalidad exótica que se forma en la superficie de la Antártida.

Fuente

Sistema Integrado Digital

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