El ministro alemán de Interior, Thomas de Maizière asegura, en una entrevista que publica  "Bild am Sonntag", que a lo largo de 2017 los organismos de seguridad han evitado al menos tres atentados en el país, cuyos planes ya estaban en una fase avanzada. "Sólo en este año las fuerzas de seguridad han evitado tres atentados. Tres atentados cuya planificación ya estaba lo suficientemente avanzada para hablar de preparativos concretos y no sólo de una idea vaga", dice el ministro. "Sin duda eso es resultado del buen trabajo de nuestros organismos y de la cooperación con servicios secretos extranjeros", agrega. Desde el año 2000, según De Maizière, se han logrado abortar 16 planes de atentado en Alemania. Casi un año después del atentado en el mercadillo navideño de Breitscheidplatz en Berlín, el aniversario se cumple el martes, De Maizière dice que, aunque la amenaza del terrorismo internacional no ha disminuido, "el miedo siempre es un mal consejero tanto en la vida como en la política". "Tenemos que estar atentos pero no debemos tener miedo", señala. De Maizière también se refiere a las críticas que ha habido con respecto al atentado de Breitscheidplatz, tanto en lo referente a la atención de las víctimas y los deudos como a errores de las fuerzas de seguridad sin los cuales muchos piensan que se hubiera podido evitar el ataque. El ministro admite que el grado de peligrosidad del atacante Anis Amri fue subestimado tanto por las autoridades regionales como por las autoridades federales. "Los organismos responsables, federales y regionales, subestimaron la peligrosidad de Amri. Eso fue un error doloroso. Además, los delitos que ya habían cometido habían debido llevar a una solicitud de expulsión del país por parte de los estados federados responsables", señala el ministro. De Maizière también admite problemas ocurridos después del atentado en temas que van desde la identificación de las víctimas -que tardo demasiado- hasta la atención de los deudos. "En ello también tendremos que mejorar -dice-, la identificación de las víctimas tardó demasiado e hizo falta una atención centralizada a los afectados. Nunca olvidaré el dolor, la ira y el desconcierto de los deudos". EFE