Europa "retrocede a pasos agigantados" en libertad de prensa, especialmente por su persecución en Turquía, que quiere adherirse a la UE a pesar de ser "la mayor cárcel del mundo para periodistas", mientras que Latinoamérica se mantiene como "una de las regiones más complicadas" del mundo para el libre ejercicio del periodismo. El Informe Anual 2016 de la Libertad de Prensa que elabora Reporteros Sin Fronteras (RSF) pone especial énfasis en México, Honduras, Guatemala y "poco a poco" también Brasil. "Si en Oriente Medio y el Golfo Pérsico, la represión viene organizada desde el poder, de la mano de monarquías o de islamistas yihadistas, en América Latina, especialmente en Centroamérica, está relacionada con el crimen organizado, que ha contaminado a gran parte de las estructuras gubernamentales, ejércitos, policía y Justicia, creando una creciente situación de impunidad", criticó RSF. "Treinta y un casos de periodistas asesinados en América Latina, en 2016, son un saldo lo suficientemente fuerte para hablar de un balance catastrófico en la situación de la libertad de información en el continente americano", indica el informe. México se mantiene a la cabeza y figura entre los más peligrosos del mundo para el libre ejercicio de informar con 13 asesinatos, seguido por Guatemala (8), Brasil (4), Honduras (3) y Venezuela, Perú y El Salvador con un asesinato cada uno. Durante el pasado año, 59 periodistas fueron asesinados en todo el mundo, al igual que nueve internautas y ocho colaboradores; y fueron encarcelados 179 periodistas, 157 internautas y 12 colaboradores. RSF aseguró que Turquía está ya por delante de China, Siria, Egipto e Irán en la persecución a los periodistas, aunque también criticó las medidas "de espionaje y vigilancia" en Reino Unido y Alemania o que el pasado año haya sido "nefasto" para las fuentes y los periodistas en Luxemburgo, Estados Pontificios, Italia, Polonia, Ucrania, Rusia o España. Por EFE