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Algunos civiles aprovecharon los raros momentos de calma entre bombardeos para trasladar algunos bienes de sus viviendas a los subsuelos.

Siria está devastada desde 2011 por una guerra cada vez más compleja, que ha acabado con la vida de más de 340.000 personas.
Siria está devastada desde 2011 por una guerra cada vez más compleja, que ha acabado con la vida de más de 340.000 personas.
AFP

El régimen sirio continuaba este martes con su ofensiva terrestre y de bombardeos aéreos contra la parte rebelde del enclave de Guta Oriental, durante la tregua decretada por su aliado ruso, un día antes de que el Consejo de Seguridad se reúna para abordar la situación en Siria.

Desde que el régimen de Bashar al Asad comenzó su campaña de bombardeos contra Guta Oriental, el 18 de febrero, murieron 805 civiles, entre ellos al menos 178 niños, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá el miércoles de urgencia y a puerta cerrada para debatir sobre la no aplicación del alto el fuego de 30 días aprobado para Siria en una resolución del 24 de febrero. 

Poco después de esa votación en la ONU, Rusia anunció una tregua diaria de cinco horas de los combates y los bombardeos limitada a Guta Oriental, que permitiría la evacuación de civiles por un corredor humanitario y la llegada de ayuda al sector, donde viven unos 400.000 habitantes desde 2013.

El ejército ruso, que interviene en Siria en apoyo del régimen de Bashar al Asad, anunció este martes que además de a los civiles, autoriza a los rebeldes armados y a sus familias a evacuar el enclave.

El general Vladimir Zolotukhin no precisó si ese corredor conduce a una zona controlada por los rebeldes o por el régimen. Hasta ahora, ningún civil ha tomado este corredor, indicó.

Por su parte, el régimen sirio siguió bombardeando este martes varias localidades de Guta Oriental, como Saqba, Hamuriya, Jisrin y Duma, matando al menos a 24 civiles, según el OSDH.

Según la televisión estatal, tres civiles murieron en Jaramana, en la periferia de Damasco, por el lanzamiento de un cohete desde Guta y los disparos de represalia contra el barrio de Bab Tuma, en el este de la capital.

 

Escenas de desolación 

El lunes ingresó en la parte rebelde de Guta Oriental un convoy humanitario, pero en la noche tuvo que interrumpir su operación de entrega de ayuda debido a los bombardeos del régimen contra el enclave.

En Duma, gran ciudad de Guta, este martes se sucedían las escenas de desolación.

Algunos civiles aprovecharon los raros momentos de calma entre bombardeos para trasladar algunos bienes de sus viviendas a los subsuelos en los que se instalaron para protegerse de los ataques. Otros recuperaron muebles dañados para usarlos como combustible para calentarse o para venderlos.

Algunas tiendas que permanecían abiertas, sobre todo durante las cinco horas de "tregua", vendían algunos productos, como verduras.

En Hamuriya se veían las mismas escenas de desolación, con edificios reducidos a montañas de escombros.

 

Se estrelló avión militar ruso 

En el marco de su ofensiva terrestre, las fuerzas del régimen recuperaron en solo unos días alrededor de 40% del terreno del enclave rebelde, en el este y el sudeste del sector, y se acercaron a dos kilómetros de Duma, según el OSDH.

Este rápido avance es posible por la naturaleza agrícola y la baja densidad de población en las zonas reconquistadas, según analistas.

Entretanto, un avión militar ruso se estrelló el martes antes de aterrizar en la base militar rusa de Hmeimin, en el noroeste de Siria, anunció el ejército ruso.

Ninguna persona de entre los 26 pasajeros y seis tripulantes a bordo de este Antonov 26 sobrevivió a la caída.

Por su parte, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) anunciaron que desplegarán unos 1.700 integrantes de la coalición kurdo-árabe que lucha contra el grupo Estado Islámico (EI) en Afrín, un enclave kurdo al noroeste del país que es blanco de una ofensiva turca desde enero.

"Tomamos la difícil decisión de retirar los combatientes del suburbio de Deir Ezzor y de los frentes anti-EI para desplazarlos a Afrín", indicó  Abu Omar al Idlebi, responsable militar de las FDS, apoyadas por Estados Unidos, en una conferencia de prensa en Raqa.

Siria está devastada desde 2011 por una guerra cada vez más compleja, que ha acabado con la vida de más de 340.000 personas. El régimen de Al Asad consiguió reforzar posiciones gracias al apoyo militar de Rusia desde 2015.

 

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