El expresidente fue condenado por recibir un apartamento a cambio de facilitar contratos con Petrobras.

Lula Da Silva
AFP

Luiz Inácio Lula da Silva se convirtió en el primer expresidente brasileño encarcelado por un delito común en el marco del escándalo de corrupción que desde hace varios años sacude a ese país.

El exmandatario de izquierda, quien estuvo en la Presidencia de Brasil entre 2003 y 2010,  llegó en en helicóptero a la sede de la Policía Federal de Curitiba (sur), donde una celda de 15 metros cuadrados con baño privado fue especialmente acondicionada para alojarlo.

Lula, de 72 años, fue condenado a 12 años y un mes de cárcel por el juez Sergio Moro, tras considerar que se benefició luego de haber recibido un apartamento de lujo, que fue entregado por una constructora, a cambio de ayudas para obtener contratos con Petrobras.

Luiz Inácio Lula Da Silva, quien enfrenta otros seis procesos penales en su contra, se declaró inocente de todos los cargos y denunció un acoso judicial para impedirle volver al poder en las elecciones de octubre, para las cuales es el gran favorito según todos los sondeos.

La detención

El expresidente Lula se entregó a la policía en el Sindicato de Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo, en el cinturón industrial de Sao Paulo, donde estaba atrincherado y rodeado de miles de partidarios desde que el juez Moro emitió la orden de captura en su contra, el pasado jueves.

Como último desafío, asistió a una misa en memoria de su esposa fallecida el año pasado, que tuvo lugar frente a la sede sindical y en la que anunció su intención de someterse al fallo."Voy a cumplir la orden de cárcel (...) y cada uno de ustedes se transformará en un Lula", proclamó el exmandatario, desencadenando un clamor unánime de "¡Soy Lula! ¡Soy Lula!".

Su detención es un nuevo golpe para su fuerza política, el Partido de los Trabajadores (PT), después de la destitución en 2016 de la presidenta Dilma Rousseff, su heredera política, acusada de manipular las cuentas públicas, y de la detención o la acusación de muchos de sus dirigentes históricos.

El escándalo de Lava Jato

Los abogados de Lula interpusieron hasta último momento varios recursos para impedir su encarcelamiento. Uno de ellos consistió en cuestionar ante la Corte Suprema la posibilidad -vigente desde 2016- de comenzar las ejecuciones de penas a partir de una condena firme en segunda instancia.

En otra sede de la Policía Federal en Curitiba purga su pena de 12 años de cárcel Antonio Palocci, exministro de Hacienda de Lula y uno de los hombres fuertes del PT y quien ha revelado su intención de negociar una rebaja de pena a cambio de información  contra su exjefe.

Cabe recordar que en el marco de dichas investigaciones  se inició la operación "Lava Jato" que ha permitido la condena de decenas de empresarios y políticos. El presidente conservador Michel Temer fue objeto de dos acusaciones por parte de la Fiscalía General, pero ambas fueron bloqueadas por la Cámara de Diputados, donde varios  legisladores se hayan igualmente en la mira de la justicia.

Tanto políticos de derecha como de izquierda consideran que el Poder Judicial cobró una dimensión desproporcionada y el propio Lula acusa a los fiscales de "Lava Jato" y a Moro de "criminalizar la política".

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