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La escasez de reactivos llegó a los bancos de sangre lo que ha generado un nuevo mercado negro.

Sangre
La sangre no escapa de la crisis que se vive en Venezuela
Imagen referencial/Ingimage

Los bancos de sangre en Venezuela prácticamente están en la quiebra. Con 80% de escasez de reactivos, su principal capital se desvanece dejando en vilo a los que lo necesitan, en su mayoría, de forma urgente.

Al igual que ha ocurrido con insumos de primera necesidad, como alimentos y medicinas, en distintos estados de Venezuela se ha creado un mercado paralelo con las bolsas con sangre en manos de los llamados “vampiros”, que como en las fábulas, aparecen entre las sombras.

La denuncia la ha realizado Francisco Valencia, director de la organización no gubernamental, Coalición por la Defensa del Derecho a la Salud y a la Vida de las Personas en Venezuela quien apuntó que “es muy difícil decir de donde vienen” pero lo concreto es que “en institutos públicos ha ocurrido”, sin saber “si hay una mafia que sale de las clínicas privadas”.

“La escasez incentiva a que se activen mercados negros como el que hay en medicamentos (...) la sangre no escapa de esto, es parte de la escasez y del mercado paralelo que se genera abusando de los principios de saber la compatibilidad y lo peligroso que puede ser sin saber o no, si esta sangre ha sido tratada con los reactivos para que no esté contaminada con un virus u otra bacteria”, señaló.

Asegura que las denuncias comenzaron al occidente de Venezuela, pero resalta que se han diseminado a otros estados.

“Hemos tenido denuncias de personas con insuficiencia renal que dependen muy seguido de transfusiones, que han tenido que acudir al mercado negro de compra de sangre debido a la falta de reactivos en los sectores públicos del país. Las denuncias comenzaron en Barquisimeto (Lara) y se han multiplicado a nivel nacional”, alertó.

Ante la urgencia, lamenta que las personas se han visto obligadas a comprar el insumo a precios que “varían entre los 4 y 7 millones de bolívares por cada bolsa de sangre”.

Opciones que "desangran"

La otra alternativa, nada barata, es acudir a los bancos de sangre privados, también afectados por la escasez de reactivos que se compran en divisas, controladas por el gobierno desde hace 15 años.

Sin embargo, algunos con recursos propios logran obtener los químicos, pero prestando el servicio a altos costos. En varias instituciones consultadas en Caracas, reportaron ausencia de sangre y hemoderivados, en otras, la obligatoriedad de ingresar a pacientes en el centro y en sólo uno se permitía el acceso al producto, pero con estrictas medidas de seguridad.

Informe médico, cantidad a solicitar, grupo sanguíneo, copias de identificaciones y notificación de entrega y recepción, son algunas de ellas. Lo más importante es no se vende la bolsa con sangre. Aclaran que, para poder acceder al insumo, es obligatorio que se lleven dos donantes por cada unidad solicitada para reposición y luego se establecen los contactos entre los centros.

Los precios podrían desangrar la cuenta a cualquiera. Un poco más de seis millones de bolívares se cobra por la serología aplicada a cada unidad de sangre.

“El líquido no se está facturando, se está facturando son los costos, porque desde que yo atiendo al donante hasta que hago la extracción eso me está generando pérdidas, porque la cubeta ya me vale 60 mil bolívares, “la pinchita” con que hago la hemoglobina me vale 20 mil bolívares. La bolsa sola, sin sangre, solita para recolectar, me vale un millón 500 mil bolívares. La serología, es un dineral”, aclaró la encargada del centro a un grupo de pacientes.

Susana Pachano. médico adjunto al servicio de hematología pediátrica del Hospital de Niños José Manuel de los Ríos, principal centro público para los infantes en la capital venezolana, lamenta que cada vez se hace más frecuente la desesperación de los familiares, no solo por la patología de sus pequeños, sino por la ausencia de recursos que garanticen una transfusión.

“Pacientes nuestros con leucemia han tenido que ir a otros centros, y a veces lo que le piden es el pago de la serología (...) en ocasiones han logrado que en centro privados se lo regalen, porque entienden que son de escasos recursos, pero realmente el deber ser es que el Estado asuma los costos porque son elevados”, acotó.

Agregó que por la coyuntura “lo que se ha hecho es priorizar lo que tiene el Banco Municipal de Sangre para los pacientes de extrema gravedad”.

Desde mediados de 2017 distintas organizaciones y sociedades médicas habían alertado el desgaste progresivo en los depósitos de reactivos, lo que generaría una situación como la que se vive actualmente.

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Mercado negro de sangre en hospitales públicos de Venezuela

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