La ministra de Administración Interna de Portugal, Constança Urbano de Sousa, en el ojo de la crítica por los errores de gestión en los incendios de este verano, rechazó de nuevo renunciar a su cargo tras conocerse que al menos 27 personas han muerto en la oleada de incendio desatada este fin de semana.

"No es momento para la dimisión, es momento para la acción. Dimitir sería lo más fácil", dijo a periodistas la Ministra.

Dimitir "sería el camino más fácil. Yo me iba, me tomaba las vacaciones que no tuve", pero eso no resolvería el problema, añadió.

Urbano de Sousa está cuestionada por la opinión pública portuguesa desde el pasado 17 de junio, cuando se desató el incendio del municipio de Pedrógão Grande (centro de Portugal), que causó 64 muertos y más de 250 heridos.

Diversos estudios preliminares apuntaron entonces fallos en la gestión del incendio, principalmente en la coordinación de las autoridades, que incluso llegaron a trabajar en un escenario caótico, siempre según estos documentos.

Los análisis sobre lo sucedido culminaron en un informe independiente presentado la semana pasada en el Parlamento en el que se confirmaban graves errores de gestión, a los que la ministra respondió negándose a dimitir.

Hoy, después de que Protección Civil haya confirmado al menos 27 muertos en una nueva oleada de incendios en el centro y norte de Portugal, Urbano de Sousa ha reiterado su intención de permanecer en el cargo, contando para ello con el respaldo del primer ministro, António Costa.

Costa, que estuvo esta madrugada en el centro de Protección Civil, a las afueras de Lisboa, para seguir la evolución de los fuegos, fue cuestionado por su confianza en la ministra, sobre la que respondió enfático.

"Por supuesto (que confío). Si no, ella no estaría aquí", sostuvo.

Más de 145 fuegos permanecen activos actualmente en Portugal, donde combaten las llamas 4.127 bomberos apoyados por 1.289 vehículos terrestres y más de 200 militares.

EFE y RCN Radio