Foto referencial de AFP

La policía de Berlín informó que nada indica que la detonación de un artefacto explosivo en un carro en Berlín, que provocó la muerte del conductor, sea un atentado terrorista y avanzó que investiga la relación del ataque con la criminalidad organizada. "La hipótesis apunta al crimen organizado", señaló un portavoz policial. A través de su cuenta en la red social Twitter, la policía de la capital alemana confirmó que el fallecido es un hombres de 43 años, aunque precisó que se desconoce todavía si el ataque iba dirigido contra él. Según informaciones de la edición digital del semanario "Der Spiegel", la víctima vivía en Berlín y había sido investigada en el pasado por la policía por tráfico de drogas. El diario "Berliner Zeitung" añadió que se trataba de un hombre de origen turco, culturista, y con varias condenas a sus espaldas. La comisión de homicidios de la policía se ha hecho cargo de las investigaciones y los agentes siguen recogiendo pruebas en el lugar de los hechos, a donde se acercó el responsable de Interior de la ciudad-estado de Berlín, Frank Henkel. "La policía investiga en todas las direcciones. Esto incluye explícitamente la posibilidad de que exista una disputa en el ámbito de la delincuencia organizada. En cualquier caso, los autores deberán rendir cuentas", manifestó. Según las primeras investigaciones, la explosión se produjo cuando el coche, un Volkswagen Passat Combi gris metalizado, circulaba en el barrio de Charlottenburg, en el oeste de la ciudad. Con la explosión el vehículo volcó y chocó contra otro vehículo que estaba aparcado en la zona. El conductor, del que no se ha facilitado la identidad por el momento, murió debido a las heridas sufridas. Las fuerzas de seguridad establecieron un amplio cordón de seguridad en torno al vehículo y pidió en un principio a los vecinos que no salieran de sus casas ni se asomaran a los balcones o las ventanas. La alerta se desactivó tras comprobar los artificieros que no había más explosivos en el vehículo. Por EFE