El diputado Henry Ramos Allup, presidente del Parlamento venezolano de mayoría opositora, alertó el miércoles sobre eventuales trabas legales para evitar la celebración de un referendo revocatorio contra el mandatario Nicolás Maduro, frente a lo cual evocó la necesidad de la presión ciudadana.

Ramos Allup previó que el Consejo Nacional Electoral (CNE) "va a poner todo tipo de dificultades" en el examen de unas 200.000 firmas que empezó a recoger la oposición este miércoles para que el organismo active el referendo.

Acusado por la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de estar a merced del gobierno, el CNE autorizó el martes el inicio de esta primera fase, que de resultar exitosa daría paso al recaudo de cuatro millones de rúbricas necesarias para convocar la consulta.

La entrega del documento que habilitó a la MUD para recoger las 200.000 firmas tardó un mes y medio, según el CNE por incumplimiento de requisitos.

"Después vienen los otros cuatro millones de firmas y van a seguir poniendo problemas, porque ellos lo que quieren es que no haya revocatorio. La presión ciudadana es para que haya revocatorio este mismo año", declaró el parlamentario a periodistas.

Las cuatro millones de rúbricas que avalarían el llamado a consulta deben ser recaudadas durante tres días en puntos señalados por el CNE, junto con huellas digitales, lo que la MUD denuncia como una forma de presión sobre los electores.

"Ya han comenzado a aterrorizar en los ministerios, en el TSJ (Tribunal Supremo de Justicia), les han dicho que empleado que firme está botado. Le decimos a los empleados públicos que no se dejen aterrorizar; a los que crean que tienen que optar por conservar su puesto, los comprenderíamos", sostuvo Ramos Allup, matizando que este grupo no haría mayor diferencia.

El dirigente descartó por otra parte que la reducción de la jornada laboral a dos días, decretada el martes por el gobierno para ahorrar electricidad, vaya a impedir que la oposición avance con el recaudo de firmas.

También denunció que el cometido del gobierno es que el revocatorio no se celebre antes de enero de 2017, con lo cual, en caso de perder Maduro, los dos años restantes de mandato los completaría el vicepresidente, designado por él mismo.

"Quieren extenderlo al año que viene para entonces, cuando lo hagamos y ganemos, dejar en la presidencia al mismo (vicepresidente) Aristóbulo (Istúriz) o a (la primera dama) Cilia Flores para que todo quede en familia", aseguró.

Por: AFP