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Presidente Donald Trump
La decisión de Trump resulta clave camino a las elecciones presidenciales de Estados Unidos el 3 de noviembre.
AFP

La presidencia del republicano Donald Trump, envuelta en la polémica desde antes de su comienzo, tocó este miércoles fondo con el asalto violento de sus seguidores al Congreso, un hecho sin precedentes en la democracia estadounidense alentado por él.

El asalto a la sede del legislativo federal se produjo después de que el propio Trump arengara a sus seguidores congregados en Washington, y les repitiera la letanía de teorías conspirativas a las que atribuye su derrota electoral, que finalmente reconoció. 

Incluso mientras los manifestantes asaltaban el Congreso y provocaban la interrupción de la sesión, Trump siguió tuiteando para justificar esa acción violenta y respaldar a sus seguidores. 

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"Esto son cosas y eventos que pasan cuando una victoria electoral arrolladora es arrebatada de manera tan abrupta y viciada a los grandes patriotas que han sido tratados tan injustamente y mal durante tanto tiempo. Idos a casa y en paz ¡Recordad este día para siempre!", escribió Trump en un tuit que fue eliminado y provocó la suspensión temporal de su cuenta. 

Para el analista político y periodista en Estados Unidos, Robert Valencia, lo sucedido en el Capitolio podría repetirse, a pesar de que Trump ya haya dicho que transferirá el poder a Joe Biden. 

"No me extrañaría que esto vuelva a ocurrir el próximo 20 de enero, no me sorprendería que volvieran a lanzar un ataque de naturaleza similar", dijo el experto en RCN Radio.

Para el experto la interrogante es "si la Fuerza Pública tendrá un esquema tan débil como el de ayer, porque no era posible que a pesar de la amenaza que presentaba la manifestación, los simpatizantes de Trump entraran al Congreso 'como Pedro por su casa'". 

El analista indicó asimismo que a pesar de lo ocurrido, no se puede desconocer que los 70 millones de votos que se emitieron en las elecciones a favor de Trump, siguen siendo un material político importante para los republicanos que se mantienen con el presidente saliente a pesar de lo de ayer. 

"En mi opinión es un intento de golpe de estado, él se salió con la suya por unas horas, y lo deja muy mal parado, se habla incluso de evaluar artículos de destitución, y acá en Estados Unidos se dice que cada minuto que pasa Trump en el poder es un peligro inminente", aseguró Valencia. 

Audio

[AUDIO] Roberth Valencia, analista internacional en EE.UU. sobre asalto al Capitolio

0:27 5:25

Desde que se conocieron los resultados de las elecciones de noviembre, Trump se ha negado a reconocer su derrota y, con el argumento infundado del fraude, ha intentado impedir a toda costa que se reconozca la victoria de su oponente demócrata, Joe Biden.

Unas horas antes de la sesión legislativa de este miércoles, pidió a su vicepresidente, Mike Pence, que debía presidirla, desconocer la certificación del Colegio Electoral de la victoria de Biden, algo ilegal y sin precedentes en la democracia estadounidense.

Pence se negó a ello y, para que no quedase ninguna duda de su postura, envió una carta a los legisladores. "Es mi juicio meditado que mi juramento de apoyar y defender la Constitución me impide reclamar autoridad unilateral para determinar qué votos electorales deben contarse y cuáles no", escribió Pence a los congresistas.

Antes de esta acción desesperada, Trump había interpuesto decenas de demandas en varios estados para impugnar los resultados electorales alegando un "fraude masivo", pero en todos los casos sus demandas fueron rechazadas por falta de bases.

También ha presionado personalmente a gobernadores republicanos y a fiscales estatales para que le apoyaran en sus denuncias.

El pasado fin de semana, llegó a presionar personalmente en una llamada telefónica a las autoridades electorales de Georgia para que cambiasen a su favor el resultado de las votaciones en ese estado, donde ganó Biden.

A raíz de los acontecimientos del miércoles, varios legisladores demócratas pidieron al vicepresidente Pence que invoque inmediatamente la Enmienda 25 de la Constitución y destituya al presidente Trump de su cargo, por incitar el caos y la violencia. 

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Otros legisladores demócratas pidieron someter a un juicio político inmediatamente a Trump y expulsarlo de la Presidencia tan pronto como el Congreso reanude sus sesiones.

Trump ya fue sometido a un juicio político, que finalmente no tuvo consecuencias para él, por haber presionado en una llamada telefónica al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, para que abriera una investigación por corrupción contra Biden, entonces favorito para la candidatura demócrata, y contra su hijo Hunter, que trabajó para la compañía de gas ucraniana Burisma. 

Para esas fechas, Trump ya estaba poniendo en entredicho el sistema electoral estadounidense, sentando las bases de las denuncias que luego ha presentado como un fraude, algo que ya había hecho antes de las elecciones de 2016, pero en esa ocasión ganó inesperadamente la Presidencia a Hillary Clinton y no necesitó recurrir a ellas.

Fuente

Sistema Integrado de Información y EFE

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