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Pedro Pablo Kuczynski / Foto AFP



El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, pidió hoy a los congresistas del país, que decidirán este jueves sobre el pedido de destitución del mandatario, que no apoyen la estrategia de un sector basada en "una mentira que no existe", al reiterar que no ha mentido, ni cometido un acto de corrupción.

Durante su defensa ante el pedido de destitución, el jefe de Estado afirmó que "hay quienes pretenden convencerlos de una mentira que no existe", pero que "la estrategia es obvia, no se quiere discutir porque la afirmación es débil, no está corroborada, contrastada, ni probada", en referencia a los presuntos pagos recibidos de la empresa brasileña Odebrecht.

"No está en juego mi permanencia en cargo, está en juego la estabilidad democrática, no apoyen una vacancia (destitución) sin sustento, porque el pueblo no olvida, ni perdona", expresó el mandatario ante el pleno del Congreso.

La permanencia de Kucyznski al frente de la jefatura del Estado ha sido seriamente cuestionada después de que la semana pasada se informara de que una empresa suya ofreció servicios de consultoría a la constructora Odebrecht entre 2004 y 2007.

Kuczynski tendrá alrededor de dos horas para exponer ante los parlamentarios, asistido por su abogado Alberto Borea, tras lo cual los legisladores pasarán al debate y votación de la moción de vacancia (destitución) por "incapacidad moral permanente".

De ser aprobado el pedido de destitución, que requiere del voto favorable de 87 de los 130 congresistas, la jefatura del Estado deberá ser asumida por el primer vicepresidente, Martín Vizcarra, o, si este declina, por Mercedes Aráoz, la segunda vicepresidente.

Si los dos vicepresidente renuncian, el titular del Congreso, que en este momento es el fujimorista Luis Galarreta, tendría que asumir la Presidencia y convocar de inmediato a nuevas elecciones generales, que se deben celebrar en el plazo máximo de un año

La permanencia de Kucyznski al frente de la jefatura del Estado ha sido seriamente cuestionada después de que la semana pasada se informara de que una empresa suya ofreció servicios de consultoría a la constructora Odebrecht entre 2004 y 2007.

Kuczynski ha reconocido que recibió dividendos por un contrato de asesoría suscrito por su entonces socio chileno Gerardo Sepúlveda con Odebrecht cuando él era ministro del Gobierno de Alejandro Toledo (2001-2006).

Sin embargo, el actual mandatario aseguró que no tenía conocimiento de que el dinero provenía de ese contrato hasta que fue presentado la semana pasada por la comisión parlamentaria que investiga el caso Lava Jato en Perú.

Este miércoles, el jefe de Estado afirmó, en un mensaje a la Nación, que "la Constitución y la democracia están bajo ataque".

"Estamos ante un golpe bajo el disfraz de interpretaciones legales supuestamente legítimas", enfatizó Kuczynski acompañado por Vizcarra y Aráoz.

El gobernante exigió al Congreso "respeto a la decisión popular" que le otorgó la Presidencia en las elecciones del 2016 frente a Keiko Fujimori, la líder de Fuerza Popular, partido que tiene la mayoría en el Parlamento peruano.

Recordó que el fujimorismo ya censuró u obligó a renunciar a cinco de sus ministros en poco menos de un año y medio de gestión, algo que calificó como "un verdadero récord histórico".

"No somos perfectos, por supuesto, pero ahora es evidente que desde un principio se buscaba llegar hasta lo que está sucediendo", sostuvo en alusión a que su pedido de destitución fue supuestamente planificado por el fujimorismo desde un principio.

Por EFE y AFP