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El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, mantuvo hoy su duro tono con EE.UU. por haber reconocido a Jerusalén como capital de Israel y le acusó de colaborar en un baño de sangre con esa decisión.

"Quienes transformaron Jerusalén en un infierno para los musulmanes y creyentes de otras religiones no podrán nunca lavar la sangre de sus manos. Con su decisión de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, Estados Unidos se ha convertido en un partícipe del baño de sangre", denunció el presidente turco.

Erdogan advirtió que "quienes creen que Jerusalén les pertenece no encontrarán mañana donde esconderse" y aseguró que el anuncio de Washington "no es vinculante para el mundo musulmán".

"Esta lucha continuará hasta que el Estado palestino sea fundado en sus fronteras de 1967 con Jerusalén Este como su capital".

En los últimos días, Erdogan ha acusado a Israel de ser "un Estado terrorista y opresor" y ha criticado duramente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por su anuncio sobre Jerusalén y sus planes de trasladar la Embajada de Estados Unidos a esa ciudad.


Por EFE