Un tribunal de Barcelona estimó que el partido de los expresidentes catalanes Artur Mas y Carles Puigdemont, Convergencia Democrática de Cataluña, recibió comisiones ilegales a cambio de adjudicaciones públicas, en una sentencia anunciada este lunes.

La sentencia del conocido como caso Palacio de la Música asegura que CDC, refundada en 2016 como Partido Demócrata Europeo Catalán (PDeCAT), recibió al menos 6,6 millones de euros del grupo español de construcción y servicios Ferrovial "a cambio de que garantizara la adjudicación de un determinado volumen económico de obra pública".

Las comisiones se pagaban a través del Palacio de la Música, una prestigiosa institución cultural de Barcelona cuyos dirigentes fueron condenados en esta misma sentencia a prisión por un desfalco de 23 millones de euros entre 2000 y 2009.

El escándalo, que estalló en 2009, alimentó las sospechas de corrupción sobre CDC, partido histórico del nacionalismo catalán que a partir de 2012 lideró el pulso independentista de esta región con el gobierno central español culminado con una fallida declaración de secesión en octubre.

Para dejar atrás este estigma, el partido se refundó en 2016 en el actual PDeCAT, que la semana pasada se quedó sin presidente tras la repentina dimisión de Artur Mas, dirigente de la región entre 2010 y 2016, en una decisión que sus críticos vinculan con la publicación de esta sentencia.

Según el tribunal, Ferrovial y CDC pactaron una comisión del 4% sobre el total de las adjudicaciones obtenidas, que se repartía entre el partido (2,5%) y los dos máximos dirigentes de la institución musical.

La formación no aparecía como acusada sino como partícipe a título lucrativo y deberá devolver los 6,6 millones obtenidos irregularmente. Además, su extesorero Daniel Osacar fue condenado a cuatro años y medio de prisión.

La sentencia llega dos días antes de la constitución del nuevo parlamento catalán tras las elecciones del 21 de diciembre, en las que los independentistas consiguieron de nuevo la mayoría absoluta.

Aun así, se encuentran con problemas para formar gobierno dado que Puigdemont, principal candidato a presidente, quiere ser investido a distancia desde Bélgica para evitar ser detenido si vuelve a España, donde la justicia lo investiga por rebelión y sedición.

La opción no convence a sus principales aliados, el partido Izquierda Republicana de Cataluña (ERC), que dudan de su viabilidad y será recurrida judicialmente tanto por el gobierno español como por los partidos no independentistas.

 

Por: AFP