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El papa Francisco aprobó la beatificación del Siervo de Dios.

Doctor José Gregorio Hernández
AFP

José Gregorio Hernández Cisneros, nació el 26 de octubre de 1864 en Isnotú, en el estado andino de Trujillo, Venezuela. Fue el primero de seis hermanos. 

Se graduó en medicina en Caracas y profundizó sus estudios en París, Berlín, Madrid, Nueva York. Se convirtió en profesor universitario y científico. Fue uno de los primeros en introducir el microscopio en el país y fundó la cátedra de bacteriología en la universidad de la capital venezolana. 

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Además, era músico y filántropo, con vocación religiosa, fueb franciscano seglar. En cada una de las áreas en las que se desempeñó, fue testimonio de la generosidad, la caridad, la solidaridad y la fe en Cristo, con un corazón especial movido por los pobres y los desfavorecidos. 

Para él la medicina era una misión, sobre todo para los más necesitados. A menudo compraba medicinas para sus pacientes y en lugar de pedirles dinero por la consulta, se la daba. De hecho, en su Venezuela natal es conocido como el "médico de los pobres". 

En un principio quería ser monje y se fue a Italia en 1908, donde entró en la comunidad de Certosa di Farneta, en la provincia de Lucca. Sin embargo, tuvo que volver a casa por razones de salud. Lo intentó de nuevo algunos años más tarde, comenzando los estudios teológicos en el Colegio Pío Latinoamericano en Roma, pero se enfermó nuevamente. 

Así, comprendió que Dios lo estaba llamando a la vida común, y se convirtió en Terciario Franciscano, de modo que, como san Francisco de Asís, reconoció el rostro de Jesús en cada enfermo.  

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Trató a los pacientes con valentía durante la epidemia de fiebre española. Dolido por la terrible situación que se vivía durante la Primera Guerra Mundial, ofreció a Dios su vida, pidiéndole que aquella guerra finalmente acabara. El 28 de junio de 1919, se firmó el Tratado de Versalles con el que se dio fin al conflicto bélico. 

Un día después, mientras iba a la farmacia a comprar medicinas para una anciana en Caracas, fue atropellado por un vehículo de la época y llevado al hospital donde recibió la Unción de los Enfermos. 

Murió a los 54 años de edad diciendo estas palabras: "¡Oh, Virgen Santa!". 

Este viernes se conoció que el papa Francisco a través de la autorización de los decretos promulgados, aprobó la beatificación del venezolano. 

Con información de la Conferencia Episcopal Venezolana. 

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