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Se registraron varios combates y bombardeos de Rusia en los últimos días.

Conflicto en Siria
Foto: AFP

Las fuerzas del régimen avanzaron en Idlib, una provincia del noroeste de Siria esencialmente en poder de los yihadistas, después de varios días de combates y bombardeos que el domingo se saldaron con nueve civiles muertos, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). 

Esta progresión y la intensificación de los ataques aéreos provocaron el desplazamiento de decenas de miles de civiles, de los cuales nueve murieron el domingo en bombardeos de Rusia, aliada de Damasco, cuando intentaban huir de la violencia, informó el OSDH.

Desde el jueves por la noche, los enfrentamientos en los alrededores de Maaret al Numan, una ciudad en el sur de Idlib, han causado 187 muertos en los dos bandos, incluidos 77 miembros de las fuerzas prorrégimen y 110 yihadistas y rebeldes, añadió la fuente.

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Las fuerzas afines al régimen han tomado el control de 29 ciudades y aldeas de la zona, informó la oenegé, y se acercan progresivamente a esta ciudad clave de la región de Idlib. 

"Este avance es un intento de acercarse a Maaret al Numan", afirmó a la AFP el director de OSDH, Rami Abdel Rahman. 

El domingo los habitantes de la ciudad seguían marchándose, por miedo a un mayor avance de las fuerzas del régimen, constató un corresponsal de la AFP. Según el OSDH, más de 30.000 personas han huido de la zona de combate durante los últimos días.

Evacuación complicada

Algunos, como Abu Akram, no han podido irse por falta de medio de transporte. Según este padre de cinco hijos, los socorristas tienen dificultades para evacuar a todas las familias. 

"Todos están trabajando al máximo, pero no pueden ocuparse de un número tan grande de personas", explicó a la AFP después de no encontrar un vehículo que los lleve más al norte. 

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La región de Idlib, compuesta por una gran parte de la provincia homónima y por segmentos de las provincias aledañas de Alepo y Latakia, está bajo control de los yihadistas del grupo Hayat Tahrir al Sham (HTS).

Otros grupúsculos yihadistas y rebeldes están presentes en la región, donde viven unos tres millones de personas, la mitad de las cuales han sido desplazadas de otras partes del país reconquistadas por Damasco.

El régimen sirio, que controla más del 70% del país, se ha propuesto recuperar todo el territorio, especialmente la región de Idlib.

En octubre, el presidente sirio Bashar al Asad realizó su primera visita a la región desde el comienzo de la guerra en 2011 y afirmó que la batalla de Idlib era clave. 

El ejército sirio, con la ayuda de la aviación rusa, llevó a cabo una gran ofensiva entre finales de abril y finales de agosto en la región. Se saldó con 1.000 civiles muertos, según el OSDH, y 400.000 desplazados, según la ONU. 

Los bombardeos y los combates terrestres han continuado durante los últimos cuatro meses pese a un alto el fuego anunciado en agosto. Más de 290 civiles y cientos de combatientes han muerto desde entonces.

"Catástrofe humanitaria"

Las redadas y los combates terrestres se han intensificado desde el 16 de diciembre, lo que obligó a huir a decenas de miles de civiles y aumentó los temores de otra catástrofe humanitaria, según las Naciones Unidas.

Esta semana, el número de víctimas ha aumentado, con más de 40 civiles muertos en pocos días. 

La ONU pidió el miércoles una "distensión inmediata" y advirtió que si la violencia continúa habrá nuevos desplazamientos masivos.

Por otro lado, la defensa antiaérea siria disparó este domingo contra misiles israelíes y derribó uno de los "objetivos" en las afueras de Damasco, según la agencia oficial Sana. 

Según el OSDH, se escucharon tres explosiones en los suburbios de la capital después de disparos contra "posiciones del régimen sirio e iraníes". 

Al menos dos misiles cayeron en estas posiciones en los alrededores de la región de Aqraba, al nivel de la carretera del aeropuerto de Damasco, mientras que otro fue derribado por la defensa antiaérea siria, precisó el Observatorio.

Desde el comienzo de la guerra en Siria en 2011, el ejército israelí ha llevado a cabo cientos de ataques en suelo sirio contra blancos iraníes y de milicias pro-Teherán, dos aliados del régimen de Bashar al Asad.

La situación humanitaria es precaria y se teme que empeore desde que el viernes Rusia y China vetaron un proyecto de resolución que prolongaba por un año la ayuda humanitaria transfronteriza de la ONU a cuatro millones de sirios, sobre todo en Idlib. 

La guerra en Siria, desencadenada por la represión de manifestaciones prodemocracia por parte del régimen de Damasco, ha causado más de 370.000 muertos y millones de desplazados.

Fuente

AFP

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