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Sin embargo, Vladimir Putin ha acusado a los americanos de violar los términos del acuerdo, firmado por ambos países en 1987.

Vladimir Putin, presidente de Rusia
Vladimir Putin, presidente de Rusia - AFP

El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, descartó que vaya a haber una nueva Guerra Fría tras la suspensión por parte de EE.UU. y posteriormente de Rusia del primer tratado de desarme nuclear de la Guerra Fría, el INF.

"No creo que debemos hablar de una nueva Guerra Fría. Ha comenzado una nueva era, una en la que EE.UU. ha decidido eliminar todo el sistema de control de armas, el sistema de limitación de armas estratégicas ofensivas. Esto es triste", dijo Lavrov en un discurso ante estudiantes de una universidad en Biskek.

Agregó que Moscú no pretende participar en una carrera de armamentos, "que caracterizó la Guerra Fría", pero sí "reaccionará a las amenazas" que puedan surgir de la salida de EE.UU. del INF "a través de métodos técnico-militares".

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Con todo, subrayó que Rusia no cierra las puertas a las futuras negociaciones y todas las iniciativas en el ámbito de control de armas "siguen en la mesa".

"Pero no vamos a correr tras nuestros socios occidentales para recordárselas", sentenció.

Según un sondeo del Centro Nacional de Estudios de la Opinión Pública (Vciom) publicado hoy, el 63 % de los rusos -entrevistados antes de la suspensión del INF- opina que Moscú debería intentar salvar el tratado.

El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció el sábado que Rusia suspendía su participación en el tratado de eliminación de armas nucleares de medio y corto alcance en respuesta a la medida similar tomada por el Gobierno de EEUU.

El líder ruso descartó que su país se vaya a dejar arrastrar a una "costosa" carrera armamentística con EE.UU, pero autorizó el desarrollo de armas, vetadas hasta ahora por el acuerdo suscrito en 1987 y considerado como uno de los pilares de la seguridad estratégica en el mundo.

Washington y Moscú se acusan desde hace años mutuamente de haber violado el INF.

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El Ministerio de Exteriores culpó en un comunicado a la OTAN de la suspensión del acuerdo.

Moscú argumenta que los miembros de la Alianza Atlántica "no han manifestado ninguna disposición a un diálogo sustancial sobre las lanzaderas MK-41 (estadounidenses) que ya están desplegadas en Rumanía y se emplazarán también en Polonia el próximo año, en violación del tratado INF".

"Son sistemas integrados en la defensa antimisiles de la OTAN que, por tanto, es uno de los responsables directos de que el acuerdo se haya visto socavado", declaró el departamento que dirige Serguéi Lavrov.

Teóricamente, tanto EE.UU. como Rusia aún pueden salvar el INF ya que el proceso de la retirada completa del tratado se prolongará por seis meses, pero el líder ruso adelantó el sábado que Moscú no iniciará negociaciones al respecto con EE.UU. hasta que vea que su contraparte está preparada "para llevar a cabo un diálogo consistente y en igualdad de condiciones".

Fuente

EFE

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