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Israel libera los 26 presos palestinos anteriores a los acuerdos de Oslo

Veintiséis presos palestinos que cumplen condenas por delitos cometidos antes de los acuerdos de paz de Oslo de 1993 saldrán en libertad, poco antes de que llegue a la zona el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, para impulsar las negociaciones entre israelíes y palestinos.

El grupo, que se encuentra en la prisión de Ofer, la única que Israel tiene en territorio ocupado, ha pasado en las últimas horas la habitual revisión médica bajo supervisión de la Cruz Roja Internacional y será dividido antes de salir en dos autobuses con destino a Gaza y Cisjordania, informaron fuentes del servicio de prisiones.

El primer grupo será puesto en libertad en el paso fronterizo de Erez, mientras que el segundo, el más numeroso, será entregado a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en el de Betunia, al sureste de Ramala, donde será recibido por el presidente palestino, Mahmud Abás.

En la capital administrativa de la ANP numerosas banderas adornan desde esta mañana las calles para dar la bienvenida a la comitiva.

Además, desde el anochecer muchos curiosos, familiares y amigos de los presos se han ido concentrando en la mukata (sede de la presidencia palestina) para recibirles.

Los presos son uno de los asuntos más sensibles en la sociedad palestina, que los considera héroes nacionales, y en la israelí, que los ve como sangrientos terroristas.

El grupo que será liberado esta madrugada forma parte de los 104 "presos veteranos", como son conocidos en Cisjordania y Gaza, que Israel se comprometió a excarcelar en cuatro tandas como gesto de buena voluntad, en un acuerdo alcanzado antes del reinicio de las negociaciones de paz en julio pasado.

En los últimos meses el Gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, excarceló a dos grupos de 26 personas y esta noche volverán a sus hogares los de la tercera tanda.

La lista de presos fue publicada la medianoche del sábado al domingo, momento en que se abrió un plazo de 48 horas para que los ciudadanos israelíes puedan realizar apelaciones al Tribunal Supremo contra la decisión, aunque todas fueron rechazadas.

Dentro del grupo de Cisjordania hay también dos personas de Jerusalén este, una de las cuales iba a ser recibida en su casa por un grupo de manifestantes israelíes opuestos a la liberación.

"Estoy aquí para decir que no nos podemos rendir ante asesinos bárbaros que se llevan por delante una y otra vez la vida de israelíes", dijo Simja Bruks, una de las manifestantes, a la edición electrónica del diario "Yediot Aharonot".

Convocada por la asociación Almagor de víctimas del terrorismo, la manifestación comenzó en la residencia oficial de Netanyahu, donde colocaron numerosos paraguas negros abiertos en una metáfora de la "rendición" por el que el británico Neville Chamberlain llevaba al regresar de la Conferencia de Múnich de 1938.

La marcha fue aprobada hoy por el Tribunal Supremo israelí, que sin embargo sólo permitirá a quince participantes llegar hasta el portal de Yasín Abu Hadir, condenado en 1988 por el asesinato a tiros del israelí Yigal Shajaf mientras paseaba por la ciudad antigua de Jerusalén.

Todos los prisioneros, excepto tres, han cumplido entre 19 y 28 años de cárcel por delitos de sangre contra civiles israelíes, soldados o palestinos sospechosos de colaborar con Israel.

El de Kamil Awad Ali Ahmad es el caso más controvertido: fue arrestado en 1993 y condenado por el asesinato en Yenín del soldado israelí Yoram Cohen, de 20 años, y por secuestrar, torturar y matar a quince palestinos sospechosos de colaboracionismo.

La liberación precede a la llegada del secretario de Estado norteamericano en su décima visita a la región desde que llegó al cargo en febrero, para hablar sobre mecanismos de seguridad en el valle del Jordán.

El mediador, que presionó sobre palestinos e israelíes para que retomaran las conversaciones congeladas desde 2010, aconsejó estos últimos días a Israel frenar las construcciones en asentamientos de Cisjordania y la parte ocupada de Jerusalén para no poner en riesgo el proceso de paz.

Pero, como ha ocurrido en las dos fases anteriores, el anuncio de la liberación de presos ha ido acompañado de informaciones de que Netanyahu comunicará esta semana la construcción de unas 1.500 nuevas viviendas en los territorios ocupados, como "compensación" a los colonos y a la derecha nacionalista.

Se trata de una decisión ampliamente criticada desde los partidos de la derecha y de la izquierda.

Los primeros se quejan de que establece un vínculo entre la construcción en las colonias y la liberación de presos y, los segundos, de que no aporta nada a las víctimas y además entorpece las negociaciones de paz.