El secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, y el jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, mantienen en Moscú una reunión crucial para el futuro de las relaciones entre ambas potencias, luego de intensos cruces de declaraciones sobre el conflicto en Siria.

El presidente ruso Vladimir Putin dijo en una entrevista televisiva, mientras se celebraba la reunión, que el "grado de confianza" entre los dos países se había deteriorado desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

Los responsables de ambos países se enfrentaron en declaraciones en los últimos días sobre el presunto ataque químico en la ciudad de Jan Sheijun y tras el cambio de posición del presidente estadounidense al ordenar el primer bombardeo contra el ejército sirio desde el inicio del conflicto hace seis años.

Al comienzo del encuentro, Lavrov dijo querer comprender "las verdaderas intenciones" de Estados Unidos en materia de política internacional, con el objetivo de evitar una "repetición" del bombardeo estadounidense en Siria y de trabajar en la creación de un "frente común contra el terrorismo".

"Nuestra línea de mando se basa en el derecho internacional y no en una elección del tipo 'con nosotros o contra nosotros'", declaró el ministro.

Tillerson, por su parte, dijo querer un diálogo "abierto, franco y sincero" destinado a "aclarar más los objetivos e intereses comunes" y las "claras diferencias" en el planteamiento de los dos países sobre los principales dossieres.

Esta primera visita en Rusia de un alto responsable de la nueva administración estadounidense debe servir para asentar las bases de la "normalización" de las relaciones entre los dos países, prometida por Donald Trump durante su campaña electoral.

Pero el presunto ataque químico en la ciudad de Jan Sheijun (noroeste de Siria) y el bombardeo estadounidense que le ha seguido provocó nuevas tensiones entre ambas potencias.

RCN Radio con AFP