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Bill de Blasio anunció su ingreso a la elección primaria de 2020 que elegirá al presidenciable demócrata a la Casa Blanca.

Bill de Blasio
AFP

Los sondeos le son desfavorables y ni siquiera los neoyorquinos lo respaldan. Pero dispuesto a desafiar a los escépticos, el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, anunció su candidatura a las elecciones primarias demócratas que decidirán al presidenciable del 2020.

"Hay que parar a Donald Trump. Soy Bill de Blasio y me postulo para presidente porque es hora de que pongamos a los trabajadores primero", anunció el alcalde en un video publicado en YouTube, al convertirse en el vigésimo tercer demócrata que aspira a la Casa Blanca.

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"Hay mucho dinero en este mundo. Hay mucho dinero en este país. Simplemente está en las manos equivocadas", aseguró.

El presidente Donald Trump reaccionó de inmediato al anuncio de Bill de Blasio y aseguró que  “es un chiste” pero para quienes les gustan los impuestos altos y el crimen, él es el indicado. Añade además que “¡LA CIUDAD DE NUEVA YORK LO ODIA!”

Bill de Blasio se defendió también por Twitter resaltando que “la ciudad de Nueva York registra un crimen bajo y altos puestos de trabajo. Estamos invirtiendo en familias trabajadoras con atención médica gratuita (…) Como Presidente, pondré a la gente trabajadora primero”, aseguró.

Electo por primera vez como alcalde de Nueva York en 2013, la candidatura de De Blasio no despierta mucho entusiasmo ni siquiera en su ciudad, donde un 76% de los votantes resisten a la idea de que dispute la presidencia, según un sondeo de la Universidad de Quinnipiac divulgado a finales de abril.

Figura entre los últimos de los 23 demócratas que buscan la presidencia, pero sus ambiciones presidenciales, destacan expertos, pueden tener como meta mantenerse relevante en la cúpula y la agenda demócrata, aunque pierda.

El segundo mandato del alcalde progresista de 58 años al frente de la mayor ciudad estadounidense culmina en 2021, y su índice de aprobación es de 42% en promedio, según el mismo sondeo.

El altísimo De Blasio -1,97 m-, casado con una mujer negra que durante años se declaró lesbiana y con quien tiene dos hijos, es popular en la comunidad afroestadounidense, pero los hispanos están divididos y los blancos le son más bien hostiles.

Educación y salud para todos

Situado bien a la izquierda del espectro político desde siempre -fue simpatizante de los sandinistas en Nicaragua y se acercó a Bernie Sanders en las últimas presidenciales- De Blasio ha impulsado ideas progresistas como alcalde: aprobó el acceso gratuito a la salud para todos los neoyorquinos -incluidos los inmigrantes indocumentados- y la educación preescolar gratuita, así como un salario mínimo de 15 dólares la hora.

También impulsó la despenalización de pequeños delitos ligados a la marihuana y busca que todos los neoyorquinos tengan al menos dos semanas de vacaciones pagas obligatorias (500.000 trabajadores no tienen ningún tipo de vacación paga).

Desde que Donald Trump, su némesis, llegó a la Casa Blanca, De Blasio ha intentado proteger a los inmigrantes sin papeles en Nueva York, y ha enarbolado la bandera de la lucha contra el calentamiento climático vía la aprobación de un paquete de medidas pioneras.

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Entre ellas, grandes multas a los ocho edificios de Trump que no cumplen las reglas ambientales municipales, según denunció De Blasio en una manifestación esta semana dentro de Trump Tower.

La protesta le valió un fuerte choque en Twitter con Eric Trump, hijo del presidente, que le acusó de "abuso de poder".

De Blasio le respondió que tanto él como su padre "han pasado décadas evadiendo impuestos y oprimiendo a los trabajadores", pero Eric Trump contraatacó. "Nuestra ciudad se ha ido a la mierda bajo tu liderazgo", le dijo.

De Blasio no ha podido avanzar en su principal promesa electoral. Bajo su mandato se han registrado cifras récords de neoyorquinos que viven en las calles o en refugios, actualmente unas 63.000 personas.

Fuente

AFP

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