Las emisiones de dióxido de carbono vinculadas a la energía global permanecieron estables en 2016 por tercer año consecutivo. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE) esto se debe a la generación de energía renovable y mejorías en la eficiencia energética.  Pese al crecimiento económico global que se elevó en un 3.1%, el reporte señala que las emisiones del sector de energía alcanzaron las 32,1 gigatoneladas el año pasado, igual que en los dos años previos. Las emisiones de dióxido de carbono disminuyeron en Estados Unidos y China, los dos mayores usuarios y emisores de energía del mundo, y se mantuvieron estables en Europa, compensando los incrementos en la mayor parte del resto del mundo.