Cargando contenido

Los abogados consideran que hay un “sabor a injusticia” y un desconocimiento a los derechos de las víctimas.

ESMAD en la Universidad Pedagógica
ESMAD en la Universidad Pedagógica
Efrain Arce RCN Noticias

La Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá tendrá que resolver el recurso de apelación en contra de la decisión de la jueza 18 penal del circuito que avaló el acuerdo firmado entre la Fiscalía General y el patrullero del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad), Néstor Julio Rodríguez Rúa en el proceso que se le adelantó por su participación en el asesinato del menor Nicolás Neira durante la marcha del Primero de Mayo de 2005.

Los abogados de los familiares de la víctima aseguran que toda la negociación adelantada entre el ente investigador y el procesado se debe anular puesto que el preacuerdo representa una violación a la ley y a las sentencias de la Corte Constitucional que prohíbe entregar beneficios judiciales en casos en los que la víctima sea un menor de edad.

Lea además: Polémica por preacuerdo del agente del Esmad en caso de muerte de Nicolás Neira

“Este preacuerdo ha falseado y degradado la verdad. Se cambió la versión de alguien que con dolo e intención trató de asesinar a un menor y efectivamente así lo logró a que fue un problema con culpa, que fue un accidente”, precisó el abogado Germán Romero quien representa a Yuri Neira, padre del joven de 15 años que murió después de ser impactado con una bala de goma disparada por un agente del Esmad.

En este punto se manifiesta que existe evidencia suficiente para demostrar que el patrullero Rodríguez Rúa disparó con la intención de hacerle el mayor daño al grupo de manifestantes, por lo que el argumento del accidente se cae de su propio peso ya que incluso omitió las advertencias y llamados de atención de sus superiores.  

El jurista manifestó que en dos sentencias la Corte Constitucional ha concluido que en los casos que tengan referencia a homicidios de menores de edad no se puede convalidar un preacuerdo o un principio de oportunidad pues “se vulnera el interés superior del niño y la misma administración de justicia”.

Lea también: Patrullero implicado en caso de Nicolás Neira pagaría una condena de 12 años de prisión

Romero explicó que pese a que en la lectura del fallo el pasado 5 de junio se había pactado un ofrecimiento de perdón por parte del procesado a los familiares del menor a última hora se canceló. “Yuri se queda sin ese pedido de perdón, lo que genera un yerro procedimental puesto que revela que este preacuerdo no fue de dos partes sino un capricho del fiscal”.

Para la parte civil la Fiscalía General contaba con elementos de prueba suficiente para demostrar que efectivamente el patrullero del Esmad actuó con intención, puesto que sabía por su preparación el daño que podían provocar estas balas de has lacrimógeno si eran disparadas a corta distancia. Para demostrar esto se cuenta con el testimonio del mayor (r) Julio César Torrijos quien fungió como comandante del operativo del Esmad esa tarde.

En 2017, el oficial le reveló a la Fiscalía General que el patrullero empezó a dispararle esas balas de galas al grupo de manifestantes que se encontraban en la calle 19 con Carrera Séptima pese a que no había recibido la orden de un superior. Relató que el agente no tenía permiso para portar ese tipo de armas.

Cuando vio que un joven estaba gravemente herido por el disparo intentó alertar a sus superiores sobre lo que estaba pasando. Debido al ambiente que se vivía un funcionario de la Defensoría del Pueblo le manifestó que era necesario que los jóvenes que estaban con Neira lo trasladaran de urgencia a un centro médico.

En noticias judiciales: Experto cuestiona pruebas clave de Fiscalía en caso de los hermanos Uribe Noguera

El mayor Torrijos solamente recibió una orden ese día por parte del mayor Fabián Mauricio Infante: “dejar eso así”. Su superior le indicó que se debían coordinar todas las declaraciones que se iban a presentar para evitar que la culpa recayera sobre el Esmad y omitir cualquier tipo de acusaciones.

Cuando se enteró que el joven había fallecido por la herida causada por el proyectil el mayor Torrijos organizó a sus hombres para darles instrucciones precisas puesto que sabía que se iba a abrir una investigación. Fue así como todos sus agentes entregaron una versión sobre el tiempo, modo y lugar en el que ocurrieron los hechos, lo que permitió desviar el caso.

En su declaración el mayor aseguró que él hizo parte del encubrimiento de este asesinato. Este testimonio fue clave para revivir el caso y vincular a varios agentes del Esmad dentro de esta investigación que estuvo en el limbo por más de 12 años. Para la defensa de los familiares de Nicolás Neira con su actuar la Fiscalía.

Le puede interesar:  ¿Estaban borrachos? Investigarán a policías captados en video viral en Tunja

“Hay un sabor injusticia (…) la Fiscalía General abandonó completamente a las víctimas y entró a defender a la institucionalidad de la Policía”, precisó el abogado al calificar este tipo de situaciones como una burla evidente a la administración de justicia.

El caso de Nicolás Neira ya se encuentra en estudio de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH). En los próximos días se presentará una solicitud para que le de prioridad y junte en un solo expediente todos los procesos por abusos de autoridad cometidos por el Esmad.

Fuente

RCN Radio

Encuentre más contenidos

Fin del contenido