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La mujer permaneció dos meses sin salir de la casa en donde cumplía extensas horas de trabajo.

Indígenas
Imagen de referencia, bastones indígenas.
Foto archivo: Colprensa

La juez 16 Penal del Circuito de Bogotá decidió condenar a 13 años y dos meses de cárcel a Claudia Maritza Castiblanco Parra, una abogada que esclavizó a Erika Vargas Castillo, originaria de la comunidad indígena Carapana ubicada en el municipio de Mitú, en el departamento de Vaupés.

El juez la encontró culpable del delito de trata de personas y por esto también inhabilitó a la abogada para el ejercicio de labores públicas por el mismo monto de la detención privativa de la libertad.

La funcionaria halló responsable a Castiblanco Parra del delito de trata de personas, por lo que ordenó su captura.

"Dado que la sentenciada se encuentra en libertad,  se ordena que se libre la correspondiente orden de captura en su contra para que sea el Inpec quien defina en qué establecimiento carcelario va a cumplir la pena", narró la juez 16 de conocimiento de Bogotá.

Según se conoció en la investigación,  la joven Erika Vargas Castillo fue contactada por el señor José Walter Grisales González, quien le ofreció trabajo en la ciudad de Bogotá para ejercer labores de ejercicio domestico por las que le ofreció el pago de 250 mil pesos mensuales. Por este motivo la Fiscalía ordenó compulsar copias para que investiguen a Grisales González. 

Las jornadas de trabajo, según la investigación, empezaban a las seis de la mañana y terminaban en ocasiones hasta las diez de la noche.

De acuerdo con la investigación,  la joven se encontraba en estado de embarazo y no fue afiliada a la seguridad social,  su jefe le advirtió que no iba a recibir salario porque con su trabajo debía pagar los pasajes que se compraron para trasladarla desde Mitú hacia Bogotá.

Fuente

Sistema Integrado de Información

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