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Energía
Se trata de un plan piloto coordinado por el Alumbrado Público de Urabá
Foto: Alcaldía de Carepa

Al revisar el caso de un hombre que murió electrocutado al hacer contacto accidental con el cableado de la luz, la Corte Suprema de Justicia sentó un nuevo precedente sobre la responsabilidad de este tipo de empresas en este tipo de casos.

La Sala Civil señaló que las empresas de energía tienen el deber y la responsabilidad de evitar accidentes por choques eléctricos, por lo que es su obligación verificar el buen estado de los transmisores de energía y el cableado.

En este sentido señaló que existe un Reglamento Técnico para las Instalaciones Eléctricas (Retie) que estipula la distancia en la que deben ubicarse los cables y los postes de luz. 

Según dicha norma, “la distancia mínima horizontal que debe haber entre la vivienda y la red eléctrica es de 2,3 metros”. En el caso motivo de estudio jurídico se comprobó que la distancia del cableado a la vivienda de la victima solamente era de 1,8 metros. 

Para la Corte Suprema, evidentemente se encontró una violación a las normas establecidas por ley. Resaltando así la decisión de segunda instancia que condenó a dicha empresa de energía.  

“El factor decisivo del accidente fue la violación del reglamento de la demandada y no la conducta del occiso, quien no realizaba ninguna acción relacionada con la manipulación de las redes eléctricas y no habría sufrido la descarga de no haber sido por el descuido de la empresa”, señala apartes de la decisión 

El hombre falleció en 2009 cuando el intentaba subir un marco metálico de una ventana para ser instalado en la fachada del tercer piso de su casa. Según los hechos, él hizo contacto accidental con uno de los cables de la red eléctrica pública, sufriendo una descarga eléctrica que ocasionó su muerde fulminante. 

En el hecho, la compañera sentimental del hombre sufrió quemaduras de tercer grado, al intentar ayudarlo y reanimarlo. En ese sentido, la Sala Civil de la Corte determinó que el cableado no cumplía con las normas de seguridad estipuladas.

El difunto no hizo nada distinto a que cualquier persona de mediano entendimiento estaba conminada a realizar para evitar autolesionarse, pues simplemente se subió al tercer piso de su vivienda, tomando las medidas de precaución normales para instalar el marco de una ventana, sin ninguna incidencia en la creación del riesgo de electrocución, pues este último fue obra exclusiva de la empresa generadora de energía”, puntualiza uno de los apartes de la sentencia. 

Fuente

Sistema Integrado de Información

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