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La Procuraduría citó a una reunión de urgencia para indagar sobre la emergencia ambiental que afectó esa región del país.

Lizama 158 Ecopetrol
Ecopetrol avanza en la remoción de hidrocarburos.
Foto: Cortesía de Ecopetrol

Las directivas de Ecopetrol y delegados del Ministerio de Ambiente y de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) deberán explicar ante la Procuraduría los efectos ambientales derivados del derrame de petróleo en inmediaciones del pozo Lisama 158, operado por Ecopetrol en Santander.

La audiencia la encabezará el procurador delegado para asuntos ambientales, Gilberto Blanco, quien citó a la reunión de urgencia para este martes hacia las 3:00 p.m.

El propósito de la citación es buscar una salida a la crisis ambiental que generó el derrame de petróleo pues, a pesar de que se controló el afloramiento de crudo, los efectos en la fauna y flora fueron devastadores, sobre todos en las quebradas La Lizama, Caño Muerto y el río Sogamoso que se afectaron en 24 kilómetros de tramo.

Fuentes de la Procuraduría explicaron que en el encuentro de emergencia Ecopetrol entregará el informe que días atrás solicitó la Procuraduría y que debe constar de un análisis a profundidad sobre las medidas que tomó la entidad para combatir el derrame.

También deberán dar un reporte sobre las razones que desataron el afloramiento de crudo y la relación de las afectaciones a la salud de las comunidades vecinas y de los impactos ambientales al paisaje, los suelos, recursos hídricos y el aire, que se han identificaron por la emanación del crudo.

Según el presidente de Ecopetrol, Felipe Bayón, el control del afloramiento obedeció a los trabajos que hicieron técnicos de la entidad estatal con la instalación de sistemas de bombeo y tratamiento de fluidos en el punto de emisión.

En su momento, explicó que con un equipo especializado se logró bajar la presión del pozo y disminuir la emanación de fluidos.

Ecopetrol reitera que el pozo Lizama 158 está sellado

Ecopetrol reiteró que el pozo Lizama 158, ubicado en el corregimiento de La Fortuna, Barrancabermeja, está sellado desde el pasado 30 de marzo. 

Según indicó la petrolera en un nuevo comunicado, tras el proceso para sellar el pozo, "han dejado de fluir crudo y gas, tanto desde el pozo como desde el lugar del afloramiento".

La empresa había informado el lunes que los trabajos de alistamiento de la locación para permitir la operación de la unidad especializada continuaban "según lo planeado con el objetivo de asegurar que el sellamiento definitivo se realice con los más altos estándares técnicos y de seguridad".
 
Informó además que la compañía adelanta el reforzamiento del área del afloramiento, con obras civiles para ampliar los diques, "la construcción de un dique perimetral y el aumento de la capacidad de recolección y de almacenamiento de los fluidos".

Incluso había señalado que en el afloramiento "también se inició la adecuación del área para instalar una “campana” con la que se refuerza todavía más dicho lugar frente a eventuales emanaciones de fluidos o gases". 

 

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