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Por estos hechos enfrenta un proceso el general (r) Henry Torres Escalante.

Ejército Nacional
Ejército Nacional
Cortesía: RCN Televisión.

El juzgado 61 administrativo de Bogotá le ordenó al Ministerio de Defensa y al Ejército Nacional adelantar un acto de perdón público a los familiares de Daniel Torres Arciniegas y Roque Julio Torres Torres, dos jornaleros que fueron presentados como guerrilleros abatidos en combate por la Brigada XVI en Casanare.

En el fallo de primera instancia se condena a la Nación por su responsabilidad directa en esta ejecución extrajudicial. El juzgado administrativo tuvo en cuenta las pruebas periciales que indican que el combate en el que se registró la muerte de los dos campesinos solamente existió en la mente de los militares.

Considera que a diferencia de otros casos de "falsos positivos" este hecho estuvo envuelto en el objetivo para eliminar dos testigos. Y es que las pruebas allegadas en la demanda permitieron inferir que las dos víctimas eran testigos en una investigación por el asesinato de dos jornaleros a manos del Ejército en 2015.

Debido a esto, Daniel Torres y su hijo Roque ya habían sido amenazados por los militares quienes les reclamaban por la osadía de haber rendido testimonio en su contra. Y pese a que habían solicitado protección por parte de las autoridades estas siempre llegaron a oídos sordos.

El fallo advierte que la tragedia de la familia Torres no terminó con el asesinato de dos de los miembros de sus familiares.  Por  las presiones que recibieron y a las amenazas tuvieron que abandonar su finca en la vereda El Triunfo, zona rural del municipio de Aguazul y buscar un lugar para resguardarse de las visitas constantes de los militares. Debido a esto se le ordenó a las entidades demandadas indemnizar a los familiares de las víctimas por los daños morales y perjuicios económicos por el desplazamiento forzado que sufrieron.

El fallo tuvo en cuenta el testimonio del teniente (r) Fabián García Cespedes, quien hacía parte de la Brigada XVI y comandó el operativo para retener y asesinar a los dos jornaleros. El oficial fue el mismo que ordenó ponerles camuflado y armamento para simular el combate.

García Cespedes, quién fue condenado a 26 años de prisión tras aceptar su responsabilidad en el doble homicidio, entregó todos los detalles sobre este hecho señalando directamente al comandante de la Brigada para la época de los hechos, el general Henry Torres Escalante.

La investigación contra el oficial en retiro se encuentra actualmente en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), la misma a la que se sometió después que la Fiscalía General lo llamara formalmente a juicio.

El general en retiro siempre ha negado estos señalamientos indicando que nunca tuvo conocimiento de estos hechos.

 

Fuente

RCN Radio

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