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GRAFITERO DIEGO FELIPE BECERRA
El 19 de agosto de 2011, el patrullero Wilmer Antonio Alarcón retuvo a tres menores de edad en el puente de la 116 con Avenida Boyacá.
Cortesía

Tenía 17 años y el 19 de agosto de 2011  se encontraba junto a dos de sus amigos haciendo lo que tanto le gustaba: pintar grafitis.

Su nombre era Diego Fernando Becerra y solo llevaba a cuestas los aerosoles con los que pintaría un muro en la Avenida Suba con calle 116, en el noroccidente de Bogotá, cuando el patrullero Wilmer Antonio Alarcón apareció.

El miembro de la Policía Metropolitana les dio la orden: debían detenerse, era una requisa, nada particular, pura rutina.

Lo que pasó después, a la luz del desenlace, complicó las cosas. 

Liliana Lizarazo, madre del menor, contó en más de una ocasión a varios medios de comunicación que recibió una llamada de uno de los amigos de su hijo: "Nos dice que a Felipe lo impactó una bala de un policía". Empezaba el calvario.

Más información: Capturan al expatrullero responsable del asesinato del grafitero Diego Felipe Becerra en Bogotá

Tras ser impactado por la espalda,  a pesar de los intentos infructuosos de los médicos que durante 40 minutos hicieron lo humanamente posible por  reanimarlo, el joven murió en la Clínica Shaio.

Durante 10 años de lucha por conocer la verdad y conseguir justicia, lo que ocurrió esa noche comenzó a tomar forma: mientras la requisa, el patrullero le dijo algo al joven, quien reaccionó corriendo. En la persecución el uniformado accionó el arma.

 

A pesar de que las autoridades, en un intento por justificar su acción, declararon que Diego Felipe había participado en un robo y que portaba un arma, el trabajo forense terminó por desvirtuar las afirmaciones a la luz de las pruebas, las mismas que dieron cuenta de la alteración de la escena del crimen. 

Finalmente, el patrullero Alarcón fue procesado por el delito de homicidio agravado y fue sentenciado a 37 años y seis meses de prisión.

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Pero el enredo continuó, un día antes de que Alarcón escuchara la lectura de ese fallo, un juez de control de garantías ordenó su libertad: vencimiento de términos en el proceso que se le seguía por la manipulación de la escena del crimen.

En Colombia se dice que no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista. En este caso, la cuenta terminó a los 10 años y 3 días, cuando este domingo, 22 de agosto, la Fiscalía General de la Nación anunció: "Investigadores del  CTI  de Fiscalía y del Gaula capturaron en Casanare al agente de Policía, en retiro, Wilmer Antonio Alarcón Vargas, condenado a 37 años de prisión por el homicidio de Diego Felipe Becerra, en agosto de 2011 en Bogotá".

 

Fuente

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