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El coronel Jorge Armando Pérez Amezquita, es investigador por el ser el presunto determinador del crimen de Dimar Torres
El coronel Jorge Armando Pérez Amezquita, es investigador por el ser el presunto determinador del crimen de Dimar Torres
Foto: Jenny Rocio Angarita Galindo (RCN Radio)

El coronel en retiro Jorge Armando Pérez Amézquita, imputado por el delito de homicidio en persona protegida como partícipe, en grado de determinador, del homicidio del exguerrillero Dimar Torres, rompió su silencio y aseguró que no cometió el crimen. 

“Totalmente inocente (…) las pruebas son contundentes, es un vil montaje de la Fiscalía, es un falso positivo judicial lo que están haciendo conmigo”.

En ese sentido, señaló que “en los audios no se da ninguna orden y las fechas están mal”.

El coronel retirado dijo además que este episodio destruyó su carrera de 26 años en el Ejército, tiempo en el que no tuvo ninguna anotación o investigación disciplinaria.

Mencionó además que le duele que sus dos pequeñas hijas hubiesen tenido que escuchar que su papá es un asesino, “cuando eso es mentira”.

Aunque no reconoció que esté amenazado, sí dio a entrever que tiene temor, y cuando se le preguntó si teme por su vida, respondió: “imagínese, yo tengo hijas menores de edad”.

Es la primera vez que el coronel en retiro se pronuncia a través de los medios de comunicación sobre este tema, a raíz del homicidio del exguerrillero Dimar Torres, ocurrido en la vereda Carrisal del municipio de Convención (Norte de Santander), el 22 de abril de 2019.

Aseguró que la peor decisión de su vida la tomó al irse al Catatumbo. La decisión sobre la imposición de la medida de aseguramiento se anunciará este lunes 27 de enero a partir de las 6:30 de la mañana.

Según explicó el juez 17 Penal Municipal con Función de Control de Garantías, hay gran cantidad de folios que deben ser revisados, de parte de la Fiscalía y los documentos que además anexaron los abogados de la defensa.

Así va el proceso

La Procuraduría General le solicitó al juez 17 de Control de Garantías que imponga medida de aseguramiento intramural en contra del coronel (r) Pérez Amézquita y los soldados profesionales Cristian David Casilimas Pulido, Yorman Alexander Buriticá Duarte y William Alarcón Castrillón por su presunta responsabilidad en el asesinato del exguerrilero de las Farc Dimar Torres.

El delegado del Ministerio Público consideró que los procesados son un peligro para la comunidad y para el desarrollo de la investigación, advirtiendo que, según lo indicó la Fiscalía General, existió una evidente obstrucción a la justicia. 

El procurador aseguró que existe inferencia razonable para considerar que el coronel Jorge Armando Pérez Amézquita cometió el delito de homicidio en persona protegida en calidad de determinador, es decir, autor Intelectual.

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En ese sentido, señaló que el testimonio del soldado Andrés Mantilla, quien vio cómo los tres militares intentaban ocultaban el cadáver del exguerrillero Dimar Torres, "permite inferir que también existe la posibilidad que hubiesen cometido ese delito". 

Debido a esto, la Procuraduría les dio credibilidad a los argumentos y pruebas presentados por la Fiscalía y consideró que los militares cometieron el crimen del exguerrillero.

El testimonio del subteniente Jhon Javier Blanco Barrios "demuestra además que el coronel Jorge Armando Pérez Amézquita pretendió obstruir la justicia al intentar callar a los testigos", afirmó. 

"Estos hechos revelan la personalidad del imputado Jorge Armando Pérez Amézquita", añadió el procurador. 

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El soldado Andrés Mantilla, considerado como el principal testigo en el caso, después de que sucedió el hecho, recibió una llamada de su superior jerárquico (Pérez Amézquita) en la que le pidió que no dijera nada y que se mantuviera en que no supo nada.

Otra llamada similar recibió el soldado Botello, por parte del coronel, en la cual también le manifestó que no era prudente que contara lo que pasó.

El procurador señaló también que el coronel retirado supuestamente ubicó al soldado Jhon Alejandro Bustos para amenazarlo de muerte, con el fin que no contara nada de lo ocurrido.

Las pruebas 

El fiscal Aníbal Arbeláez dijo ante el juez cómo se gestó el asesinato de Dimar Torres.

En esa época, el coronel (r) era el comandante del batallón de Operaciones Terrestres número once en la zona de influencia en la que se registró el crimen del exguerrillero.  

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Según el fiscal, el asesinato del excombatiente de las Farc ocurrió después de que el soldado Pablo Emilio Borja García murió por una mina antipersona el 12 de abril de 2019.

“El soldado Borja García Pablo Emilio fue víctima de un artefacto explosivo improvisado, causándole la muerte, cuando cruzaba la vereda Campoalegre, con el fin de conseguir unos víveres para sus compañeros”, dijo el fiscal.

Agregó que “esta situación enervó los ánimos de su comandante, el coronel Pérez Amézquita, a tal punto que ordenó a sus subalternos identificar a los responsables y les dijo: 'hay que destruirles cuánta mier... tengan', y les agregó: 'yo no necesito reportar nada, lo que necesito es vengar la muerte del soldado (…) hay que matarlo'”.

En ese sentido, señaló que el comandante de la sección 42, cabo Daniel Gómez Robledo, empezó a cumplir la orden impartida por su superior.

Seguimientos 

Desde el día que murió el soldado Borja García empezaron las labores de seguimiento, individualización e investigación sobre los lugares que frecuentaba Dimar Torres.

Incluso, señaló el delegado de la Fiscalía, el cabo Gómez Robledo utilizó la red social de Facebook para conocer más detalles de la vida de la que sería su víctima.

“La orden fue cumplida a cabalidad por el cabo Gómez Robledo Daniel Eduardo, quien de inmediato inició las tareas de inteligencia de combate”, explicó.

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“A los dos días reportó al coronel Pérez Amézquita y al subteniente Blanco Barrios que el probable autor de la muerte del soldado había sido el excombatiente Dimar Torres Arévalo, a quien además señaló de ser el explosivista del ELN”, añadió.

En ese sentido, el fiscal del caso agregó que se incrementaron los seguimientos a Torres. “Ubicó su vivienda, lo observó con binoculares desde su base, estableció sus rutinas, el medio de transporte y finalmente lo individualizó por la red social Facebook, donde aparecía su fotografía y datos personales”.

Plan

“Con esa pesquisa, el cabo Gómez Robledo creó un grupo de Whatsapp exclusivamente para mantener el control en tiempo real de los movimientos de Dimar Torres, anexando todas sus fotos y sus datos”, dijo el delegado de la Fiscalía.

“Frente a la información obtenida y reportada a su comandante, nuevamente el coronel dijo: "A ese man no hay que capturarlo, hay es que matarlo porque no aguanta que vaya de engorde a la cárcel”, añadió.

El fiscal Arbeláez detalló, en desarrollo de la audiencia, cómo el militar actualmente condenado a 20 años de cárcel llevó a cabo el plan que durante diez días diseñó para terminar con la vida del excombatiente. El lunes 22 de abril fue el último día en que el asesino vigiló a la víctima.

“El cabo Gómez Robledo observó que la víctima se trasladaba en su motocicleta desde su vivienda ubicada en la vereda Campoalegre hacia la vereda Miraflores; cuando cruzó por la vía en la que queda la base militar, este lo visualizó y motivado por la orden del coronel, resolvió, dolosamente, ejecutar la muerte”, explicó.

También dijo que sobre las cuatro de la tarde se dirigió desde su base conocida como Sinaí hasta donde se encontraba el subteniente Jhon Javier Blanco Barrios y al llegar le anunció su decisión

“A viva voz le manifestó: 'voy a matar a Dimar'. Ante tal resolución, el subteniente Blanco le ordenó que no cometiera ese crimen”, expresó el fiscal.

Tras esta conversación, el subteniente Blanco se retiró del lugar para cumplir con la misión de destruir un laboratorio de procesamiento de cocaína. Sin importar lo que su superior le había manifestado, continuó con el plan de asesinar a Torres.

“Contrariando la orden siguió con su plan criminal. Se ubicó en un lugar estratégico de la carretera sector Carrisal en la ruta Miraflores – Campoalegre (donde recientemente habían instalado reductores de velocidad)”, relató el fiscal.

“Allí lo esperó detenidamente y cuando lo observó, lo interceptó y le pidió documentos de la motocicleta y al no encontrar nada ilícito, cumplió el mandato del coronel Pérez Amézquita y le dio de baja”, dijo.

“Con su fusil de dotación lo impactó en cuatro ocasiones, inicialmente en la cara. En ese momento Dimar cae al piso y le disparó en tres ocasiones más; el cabo se le acerca y le dispara a contacto, lo que fue suficiente para producir la muerte”, añadió.

Ocultamiento del cadáver

Tras lo sucedido, otros uniformados habrían participado del ocultamiento del cadáver, según el relato del delegado del ente acusador.

“Ante esta escena, los soldados profesionales Casilimas Pulido Cristhian David, Alarcón Castrillón William, conocido por ellos como ‘Bam Bam’, y Buriticá Yorman Alexander contribuyeron al designio criminal y a la ejecución del plan; entre Casilimas y Buriticá tomaron la motocicleta de Dimar, la arrastraron hasta el matorral para ocultarla y luego hicieron una fosa para sepultar el cuerpo y la motocicleta”, dijo.

El fiscal agregó que “paralelamente Alarcón tomó el cuerpo de la víctima por sus manos, lo arrastra por la carretera hasta dejarlo abandonado y camuflado en la maraña, frente a la base militar; sobre el cuerpo arrojaron la motocicleta y demás pertenencias de la víctima (…) a unos 15 metros desde la orilla de la carretera”.

“Gracias a la intervención de la comunidad, el componente militar no logró desaparecer el cuerpo; la orden del coronel Pérez era no reportar nada”, sentenció.

Sin embargo, una persona observó que al exguerrillero lo interceptó el Ejército y posteriormente escuchó varios disparos, y ante su llamado, “la comunidad se trasladó hasta la base militar y reclamaron la presencia de la víctima”.

Teniendo en cuenta que los militares se negaron a entregar información, los habitantes de la zona empezaron a buscar y encontraron una fosa fresca y en ella el cuerpo de Torres y su motocicleta.

Mientras ocurría ello, “el cabo Gómez Robledo se comunicó con el coronel Pérez y le informó que había matado a Dimar Torres; ante esta situación le ordena no decir eso por radio y le dice que hablen por Whatsapp”, explicó el fiscal.

Agregó que una vez empezaron a hablar por chat, “el coronel Pérez Amézquita le preguntó '¿Qué decía el hijo de p...?', refiriéndose a la víctima”.

Además, le ordenó al cabo que vigilara e identificara al resto de la comunidad que se encontraba reclamando por el cuerpo de Torres, dijo el fiscal.

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Según expresó el delegado del ente acusador, “le dijo textualmente: 'chequéelos, chequéelos, porque esos son los que siguen'. Le dio además instrucciones para que saliera por el radio para que todos los comandantes y toda la tropa escuchara y tergiversara los hechos diciendo que no había novedad”.

Al día siguiente (el 23 de abril), el coronel Pérez Amezquita llegó a la base del Sinaí, donde se encontraba el autor material del crimen y le preguntó de nuevo: "¿qué dijo el hijo de p..?, ¿por qué mató al soldado?”, dijo el delegado de la Fiscalía. 

Fuente

Sistema Integrado de Información

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