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Un fiscal lo investiga por supuestamente someter a toda clase de maltratos físicos y verbales a su pareja de 15 años y a la madre de ella
Un fiscal lo investiga por supuestamente someter a toda clase de maltratos físicos y verbales a su pareja de 15 años y a la madre de ella
Colprensa

La Fiscalía General señaló a Gloria Ayde Huertas Llano de haber asesinado a su esposo, el patrullero de la Policía Iván Arturo Zorro Penagos,  y a sus dos hijos de siete y diez años de edad, en hechos registrados en la madrugada del pasado 24 de marzo dentro del apartamento en el que vivía en Puente Aranda.

En la audiencia de imputación de cargos, celebrada este lunes, el ente investigador indicó que la mujer atacó al uniformado -adscrito a la Policía de Carabineros- cuando se encontraba durmiendo en el sofá.  Posteriormente se dirigió al cuarto en el que estaban sus hijos y los atacó con arma blanca, causándoles la muerte de manera inmediata. 

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Las pruebas recolectadas indicaron que uno de los vigilantes del edificio subió hasta el apartamento 510 de la Torre 5 en compañía de la hermana de Huertas Llano quien le advirtió de la situación.

Cuando llegaron al edificio se dieron cuenta que la puerta estaba trancada con una mesa. En el intento por entrar se dieron cuenta que en la sala estaba tendido el cuerpo sin vida del patrullero mientras que su esposa estaba sentada en el piso con un cuchillo.

Tras hacer una rápida revisión de la situación, la hermana de la mujer vio que su ropa estaba totalmente ensangrentada. Pocos minutos después llegaron los policías que habían sido alertados por los vecinos del edificio Parques de Primavera sobre la situación.

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La mujer les aseguró que su esposo había intentado atacar con un cuchillo a sus dos hijos y que ella, en un intento desesperado por evitar el acto, forcejeó con él, situación por la cual él la atacó con el arma blanca. 

Reseñó que su esposo, tras cometer el crimen se había quitado la vida. Debido a la gravedad de sus heridas, la mujer fue trasladada de inmediato a un centro médico cercano para que recibiera atención.

Los investigadores realizaron una inspección al lugar de la zona para recolectar elementos materiales probatorios y adelantaron las respectivas entrevistas a los vecinos, familiares y amigos de la pareja para establecer lo que en realidad había ocurrido. 

Tras hacer un análisis se determinó una contradicción en lo dicho por la mujer a las autoridades, así como el tipo de ataque que había realizado.

La primera sospecha radica en las dos puñaladas que registraba el patrullero en su espalda, lo cual descartaba inmediatamente el suicidio. Así como el hecho que tenía heridas lineales y simétricas, contrarias a lo que se presenta en un ataque cuerpo a cuerpo como lo describió la mujer.  

Igualmente llama la atención que no se presentó ningún daño a un órgano principal o una arteria, situación por la cual se señaló que se había creado una escena para darle validez a su versión.

Ante la pregunta del juez de control de garantías, la procesada no aceptó el delito de homicidio agravado. La Fiscalía General solicitará en las próximas horas que sea enviada a una cárcel.

Sin embargo, ha trascendido que la defensa de la procesada pedirá que sea enviada a un centro de atención diferencial por los trastornos mentales y psicológicos que podría presentar. 
 

Fuente

RCN Radio

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