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El empresario es procesado por fraude a la justicia.

Carlos Mattos
Carlos Mattos.
Colprensa

El juez 27 de control de garantías revivió una medida de aseguramiento en centro carcelario en contra del empresario Carlos Mattos, procesado por pagar millonarios sobornos para resultar beneficiado en un proceso judicial. 

Con esta decisión, se reactiva automáticamente la orden de captura en contra del expresidente de Hyundai Colombia, quien se encuentra residiendo en España argumentando que no cuenta con garantías procesales en Colombia.

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Fuentes cercanas indicaron que la Fiscalía General presentará en las próximas horas la solicitud formal a la Interpol para que dicte las circulares azul (para ubicar) y roja (para capturar) al empresario.

Mattos enfrenta un proceso penal por ejecutar un complejo plan para direccionar que una demanda presentada por la empresa que representaba llegara directamente al juzgado sexto civil de Bogotá. Para lograr su cometido pagó millonarios sobornos a funcionarios de la Rama Judicial.

El empresario había girado más de dos mil millones de pesos para manipular todo el sistema informático de los juzgados civiles de la capital de la República y que la acción judicial llegará directamente a ese juzgado.

Dicho despacho judicial ordenó medidas cautelares solicitadas por Mattos para seguir comercializando los vehículos de la marca coreana Hyundai.

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En su argumentación, el juez consideró que Mattos representa un peligro para la sociedad, puesto que con su conducta se quiso afectar directamente a la administración de justicia con el único fin de beneficiarse económicamente y continuar lucrándose con su negocio de venta de automóviles.  

Con el pago de millonarios sobornos a un grupo de funcionarios judiciales y particulares quiso unas medidas cautelares para mantener por un año su negocio y así no ver afectadas sus utilidades.

Pese a que sabía que lo que estaba haciendo iba en contra de la ley continuó con la ejecución de su plan, para lo cual contactó a personas de su entera confianza con el fin de que buscaran a un juez que quisiera recibir esta plata para tomar decisiones que lo beneficiaran a él directamente.  

“Maquinó una estrategia para encontrar a un juez que se dejara comprar, o como se dice, que recibiera plata por sus decisiones”. Con este actuar minó la base de la administración de la justicia cegado por sus intereses económicos.

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“Cuando se dio cuenta que comprar la conciencia de una sola persona era muy complejo tuvo que comprar a varias personas. En lugar de detenerse siguió” con estas actividades a todas luces ilegales y no descansó hasta no obtener las medidas cautelares que beneficiaban a su empresa.

Para el juez, Mattos nunca se arrepintió. “Es un peligro para la sociedad (…) Se corrompió a un juez”. En este sentido aseguró que con este tipo de acciones las personas pierden la fe en la administración de justicia.

“Pese a ser informado sobre los riesgos ordenó que se ejecutara (…) y no pensó por un instante el mal que le haría la sociedad”. El funcionario judicial tuvo en cuenta que la mayoría de personas procesadas por estos hechos de corrupción han reconocido que fue Mattos quien les ofreció y les pagó cerca de dos mil millones de pesos para direccionar este proceso.  

La Fiscalía General lo acusó formalmente por los delitos de cohecho por dar u ofrecer, utilización ilícita de redes de comunicación, daño informático y acceso ilegal a sistema informático agravado.

El pasado martes, la Audiencia Nacional de España avaló la extradición del empresario a Colombia para que responda en los tres procesos penales que se le adelantan.

 

Fuente

Sistema Integrado de Información

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